Estudiante español en Lublin, donde cayó el misil en Polonia: "Todo está normal"

Victor Julián ha contado en 'Mediodía COPE' que durante toda la tarde de ayer estuvieron muy pendientes de las noticias por Internet

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Lublin con una población de 339.850 habitantes es la novena ciudad más grande de Polonia. Es una zona tranquila, hasta que esa paz se ve interrumpida por algún acontecimiento extraordinario como en febrero con la entrada masiva de refugiados ucranianos, están a tan solo 70 kilómetros de la frontera con Ucrania, o porque cae un misil como ocurrió este martes.

Polonia ya ha confirmado que el misil, después de una tarde noche de especulaciones y reuniones al más alto nivel del G20, el G7 y la OTAN, ante la gravedad del que se consideraba un ataque de Rusia a territorio polaco, país miembro de la Alianza Atlántica, es ucraniano. Aún no está claro si el misil fue lanzado para derribar o desviar de su trayectoria a un misil ruso o si fallaron en su trayectoria los soldados ucranianos.

La OTAN admite que Rusia no quiso atacar a Polonia, mientras que Zelenski asegura que el misil fue lanzado por las tropas rusas y Moscú acusa a Kiev de querer implicar y meter de lleno en el conflicto a la OTAN.

Y mientras se discute y se acusan mutuamente en las altas esferas políticas y militares, ¿cómo han vivido los ciudadanos de la zona lo ocurrido? En Lublin hay muchos estudiantes de Erasmus y entre ellos está el español Victor Julián que ha contado en Mediodía COPE que allí se vive muy tranquilo y que después de la incertidumbre de las primeras horas, todo ha vuelto a la normalidad.

"En la tarde de ayer estuvimos pendientes de Internet, esta mañana fui a la Universidad y todo ha sido normal, los profesores han hablado con nosotros de lo que había pasado, pero todo está normal", repite en varias ocasiones Victor, que eligió esta zona de Europa para su Erasmus precisamente porque era un lugar con una vida muy normal.

"La vida aquí es bastante tranquila, no hay ningún problema. Cuando llegas aquí y ves cómo es la vida y que la gente es muy tranquila te das cuenta de que no pasa nada".

Debido a la proximidad con Ucrania, la frontera está a menos de 100 kilómetros, "estamos pendientes de las noticias. Aquí se ven muchos coches ucranianos, carteles en ucraniano, se ve a muchos ucranianos, pero ya no se ve a gente pasando para refugiarse" como ocurrió en los primeros momentos de la invasión rusa.