Venezuela contiene el aliento un mes después de la caída de Maduro entre la esperanza y la incertidumbre
La detención del dictador por parte de Estados Unidos abre un escenario inédito en el país, con una transición tutelada y el clamor por la liberación de los presos políticos, como analizamos en 'La Tarde'
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Ha pasado justo un mes desde que más de 150 aviones militares estadounidenses lanzaran una operación que culminó con la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa. La noticia, que se produjo de madrugada, sorprendió a los venezolanos y al resto del mundo, y un mes después, el país vive en una mezcla de sensaciones. Según ha explicado el periodista Jorge Benezra en el programa 'La Tarde' de COPE, existe "una sensación de mejoría", pero también "muchísimo escepticismo por parte de la sociedad civil".
Manifiesto ayuntamiento de Tudela
Los motivos para la esperanza se basan en movimientos que se han producido rápidamente. Tras años sin representación, ya hay un embajador estadounidense en el país y se han liberado las licencias a nivel petrolero. Además, se han producido cambios en el tren ministerial del Gobierno que ahora preside de manera interina Delcy Rodríguez, quien fuera una de las figuras más cercanas a Maduro. Estos movimientos, según Benezra, "seguramente se sentirán en las próximas semanas en cuanto al tema económico".
Una transición llena de matices
Sin embargo, el escepticismo persiste. La inflación, aunque se paralizó durante los primeros días, sigue siendo un problema y para el venezolano de a pie, los precios en el mercado son sumamente altos. El hecho de que la presidenta encargada sea Delcy Rodríguez genera incertidumbre sobre la profundidad de los cambios. Por ello, el corresponsal en Caracas se pregunta si Venezuela "está en una transición o en un trance", ya que el camino no parece tan ligero como se esperaba hace un mes.
El clamor por los presos políticos
El principal anhelo de la sociedad civil es la liberación total de los presos políticos. El Gobierno de Rodríguez ha anunciado una ley de amnistía general, un paso que la oposición considera clave. Según datos de organizaciones no gubernamentales citados por Benezra, han sido liberadas 344 personas, pero la cifra de presos que aún permanecen en las cárceles supera los 680, "sin contar las desapariciones forzadas de la cual no se conoce ninguna cifra estable".
El horror que han vivido estas personas en centros de tortura como El Helicoide —un moderno centro comercial convertido en centro de reclusión— o 'La tumba', una prisión subterránea, ha sido relatado por algunos de los que han recuperado la libertad. Es el caso de Lorent Saleh, un opositor al régimen chavista que tuvo que tomar medidas extremas para sobrevivir: "Hice dos huelgas de hambre, hubo presión y varios intentos de suicidio hasta que me dejaron ver", confiesa.
Pese a las torturas, Saleh encontró la fuerza para resistir en su fe y en el recuerdo del origen de su activismo. "Ellos buscan quebrar tu voluntad y que olvides quién eres", explica. Por eso, insiste en que la memoria es clave: "Recordar a nuestros hermanos que asesinaron en las calles te aferra a una causa y le da sentido a la lucha. El peor castigo para un preso político es que la gente los olvide, que la gente deje de luchar".
Un futuro tutelado por EEUU
Actualmente, el clamor por la libertad resuena con fuerza en actos como el que ha tenido lugar en la Universidad Central de Venezuela, donde familiares y expresos políticos exigen que la ley de amnistía se haga efectiva. Mientras tanto, el futuro del país parece estar ligado al plan de Estados Unidos, que pasa por utilizar la figura de Delcy Rodríguez para pilotar una transición a la democracia y desmantelar el chavismo desde dentro.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
La liberación de todos los presos es una de las exigencias estadounidenses, y aunque se han producido algunas excarcelaciones, el proceso es lento. Un sentimiento que resume Lorent Saleh: "Mi madre luchó muchísimo [...] El 12 de octubre me sacan de la celda cuando menos lo esperaba. [...] Uno no va a terminar de ser libre hasta que todos sean liberados, porque uno se siente culpable celebrando un 31 de diciembre sabiendo que ahí queda gente inocente".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.