"Cabe preguntarse si el sistema está preparado no solamente para castigar delitos, sino además para evitar que se repita"
Analiza Pilar García Muñiz el triple crimen machista en Miranda de Ebro por un hombre que ya tenía antecedentes por secuestrar a mujeres
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¿Qué ha fallado? Pues seguramente todo. José, 60 años, más conocido como Martín en los bajos fondos, llevaba la mitad de su vida entrando y saliendo de la cárcel. Hacía 20 días que había salido la última vez de prisión. Más que un adiós, era un hasta luego. Así había sido siempre. Una historia escrita a base de pequeños robos de drogas y de alcohol que fue escalando a una obsesión, las mujeres.
En 2015, este hombre apareció por primera vez en los medios. Retuvo durante 14 horas a Alicia, una niña de 9 años que era hija de unos conocidos. Buscaron a la pequeña por todas partes hasta que una tía de la niña la vio junto a una ventana. Estaba en la casa de José.
Este hombre se atrincheró allí en la vivienda. Al verse descubierto, tuvo que acudir a una unidad de élite de la policía y a un mediador. Salió fuertemente protegido para evitar que los familiares de la niña de Alicia se tomaran la justicia por su mano. Antes ya había abusado de una menor de 16 años.
6 años entre rejas y vueltas a las andadas. En 2024 fue condenado por retener en su vivienda a otra mujer a la que mantenía encadenada y golpeaba frecuentemente. Vivía como okupa en la vivienda y había tapeado las ventanas para que no le entraran a robar. Esa era su lógica desquiciada y criminal.
Fue condenado a 19 meses de cárcel. El 20 de febrero se cumplió su condena y salió a la calle sin cuentas pendientes. Este martes apiló colchones y otros enseres junto a una vivienda en el centro de Miranda de Ebro.
Ebrio y lleno de odio, prendió fuego a la basura acumulada tras una discusión con su expareja. En el interior estaba ella, Dolores, de 58 años; también la madre de Dolores, Antonia, de 78; y Valentina, una vecina de 24 años que había llegado de Colombia hasta este pueblo de Burgos en busca de un futuro mejor.
José se presentó en comisaría allí en Miranda al saber que le estaban buscando y fue inmediatamente detenido. El ministro del Interior ha explicado que es un caso de violencia de género y que el presunto asesino había estado en el radar de VioGén, el sistema de protección de víctimas de violencia de género, pero por su relación con otra víctima, y que Dolores también estuvo monitorizada en VioGén por su relación con otro hombre. Dos órdenes de protección que ya no estaban activas
Todo esto nos lleva a plantear qué ocurre cuando una persona con antecedentes por delitos violentos sale de prisión. El sistema penal español establece que, una vez cumplida la condena, la persona recupera la libertad.
Pero cuando existen antecedentes por delitos graves y reiterados, surgen dudas sobre si las herramientas de control, seguimiento, prevención son suficientes. Porque en este caso no se trata únicamente de un incendio, se trata de un historial de violencia que ya había dejado víctimas anteriormente.
Así que también cabe preguntarse si el sistema está preparado no solamente para castigar delitos, sino además para evitar que se repitan.