"No es lo mismo apoyar acciones militares de ataque en una zona de conflicto que enviar una fragata para proteger a un país aliado"
La comunicadora de 'La Tarde' analiza la situación en la que se encuentra la relación entre Estados Unidos y España tras sus últimos desencuentros por la guerra en Irán
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Sexto día de guerra en Irán. Un conflicto que ya supera los 100 fallecidos, 5.000 heridos y más de 100.000 desplazados. La mayoría de ellos son iraníes que han abandonado Teherán a medida que se intensifican los bombardeos.
La realidad es que Israel sigue golpeando muy fuerte la capital iraní, mientras Estados Unidos intenta controlar la situación en el Golfo Pérsico. Todo para evitar que el régimen de los Ayatolá bloquee el estrecho de Ormuz y los precios se disparen ya del todo. Es necesario recordar que por ese estrecho de Ormuz pasa una quinta parte del petróleo mundial.
Además de intentar bloquear ese paso, Irán sigue bombardeando a los países aliados de Estados Unidos. Hoy el último país que ha recibido el ataque de drones y misiles iraníes ha sido Azerbaiyán. Mientras la Unión Europea despliega su fuerza defensiva en las costas de Chipre, una fragata española, la más moderna de nuestra armada y de nombre Cristóbal Colón, llegará a esa zona del Mediterráneo el próximo martes y acompañará al portaaviones francés Charles de Gol.
Dice el ministro, el Ministerio de Defensa, dicen desde el Ministerio de Defensa que no es una forma de participar en la guerra, sino una misión de defensa de Chipre que aunque no pertenece a la OTAN, sí que es Unión Europea. Ha habido muchísima polémica con el papel de España en las últimas horas, con amenazas, desmentidos y muchas fake news también. Y voy a intentar resumirlo porque es muy fácil que te hayas perdido.
Lo primero que pasó fue la negativa de España a que Estados Unidos utilizara las bases de Rota y Morón durante sus ataques en Irán. Como respuesta a esto, Donald Trump asegura que somos un aliado terrible y lanzó una amenaza directa durante su encuentro con el canciller alemán Frederick M. La amenaza fue romper todas las relaciones comerciales con España.
En la mañana de ayer, el presidente del gobierno Pedro Sánchez a Trump sin nombrarle. Fue con una declaración institucional que hizo desde el Palacio de la Moncloa. La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras, no a la guerra.
En la noche de ayer, solamente unas horas después de que Pedro Sánchez dijera esto, se produce un nuevo giro. La portavoz de la Casa Blanca, Caroline Levit, asegura que España ha cambiado de opinión y se ha mostrado de acuerdo en cooperar con Estados Unidos. Pocos minutos después, Moncloa lo desmiente. Su postura no ha cambiado, dicen. Y de hecho, esta mañana el ministro de economía, Carlos Cuerpo lo dejaba claro aquí en 'Herrera en COPE'.
Hay que tener bien claro que España lo que está diciendo desde el primer momento es que esta intervención, este ataque está fuera de la legalidad internacional, fuera incluso del propio marco de la de la OT. No hay ninguna resolución que ampare este ataque y por lo tanto eso lleva a la no participación de España.
En medio de todo este lío, un vídeo muy corto, se viraliza en redes sociales, salta a los medios y hasta es utilizado por la oposición. En el vídeo se puede ver a la ministra de defensa, Margarita Robles, reunida con el embajador de Estados Unidos en España. En un momento dado, la ministra parece decir, "Yo estoy con Trump." Aunque no se entiende bien. No se puede certificar que haya dicho eso.
Algunos medios lo subtitulan así y el Partido Popular lo comparte. Defensa ha tenido que salir a desmentirlo tajantemente y sostiene que lo que realmente dijo la ministra de Defensa, Margarita Robles, fue, "Yo estoy cómoda", refiriéndose a la calefacción y la temperatura de la sala.
Robles acusa al Partido Popular de jugar con una cuestión de estado. Claro, el problema llega por dos motivos, porque en una guerra las fake news van mucho más rápido que la información real y porque la relación entre España y Estados Unidos vive su momento más tenso de los últimos tiempos.
Y todo esto culminado con el envío de fragata a la costa de Chipre, un barco que llevará 200 militares dentro hacia una zona que es objetivo de Irán. Esto es algo difícil de explicar y que en la discusión pública de la gente normal es fácil confundirse.
Pero hay que dejar clara una cosa, se puede decir no a la guerra y decir sí a la defensa de un país de la Unión Europea. No es lo mismo apoyar acciones militares de ataque en una zona de conflicto que enviar una fragata para proteger a un país aliado. Pero el ruido lo complica todo y más aún si el mundo está en guerra.