"Hasta ahora, las giras europeas de Zelenski perseguían recaudar fondos. Ahora tiene algo que vender: un sistema de defensa antidrones, clave para resistir a un enemigo sobre el papel mucho más fuerte militarmente"
Analiza Pilar García Muñiz el papel de Zelenski y Ucrania en la guerra
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No pudo imaginar el joven Volodímir Zelenski, el que soñaba con ser un gran actor, que un día se vería obligado a abordar el papel de su vida, ser el presidente de un país que resiste al invasor.
La que iba a ser una batalla corta, una incursión rápida, un paseo triunfal para Putin, eso decían los expertos en aquellas primeras semanas de 2022, ha entrado en el cuarto año de la guerra.
Hace dos años que debería haber convocado elecciones, pero Zelenski, aunque discutido internamente, sigue teniendo un fuerte apoyo popular. Con un país en guerra no se dan las suficientes garantías para abrir las urnas.
Lógicamente, ha sufrido desgaste el presidente ucraniano. Ha tenido casos de corrupción, además de que han afectado a su ejército. Ha soportado también numeritos, acuérdate, como el que le montó Donald Trump en el despacho oval, y ha tenido que gestionar los ánimos alicaídos de un pueblo que resiste con estoicismo los bombardeos.
En medio de la guerra, los ucranianos no renuncian a vivir, a hacer su cotidiana con esa extraña normalidad de un país que sigue en guerra. Ciudadanos con la fortaleza mental necesaria para bajar al refugio cuando suenan las alarmas, que soportan continuos cortes de luz que convierten las estaciones de metro en improvisados cobijos para resguardarse del crudo invierno de Ucrania.
Zelenski hace parado hoy en Madrid dentro de una gira que ayer le llevó a Londres para verse con el primer ministro Keir Starmer y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Hoy se ha visto con el presidente Pedro Sánchez y esta tarde va a ser recibido por el Rey Don Felipe. Mañana viajará a París para reunirse con el presidente Macron.
Hasta ahora las giras europeas de Zelenski perseguían recaudar fondos. Esta vez, estas visitas tienen una novedad. Después de 4 años de guerra, Zelenski tiene algo que vender. Un sistema de defensa antidrones que los ucranianos han sido capaces de perfeccionar y que está siendo una clave muy importante para resistir a un enemigo sobre el papel mucho más fuerte militarmente.
El presidente ucraniano cree que la tecnología que ha desarrollado su país en estos años es un modo eficaz de protegerse contra la nueva guerra de drones lanzada por Irán contra Estados Unidos y sus aliados en el Golfo Pérsico.
Eso sí, Zelenski ha tenido que ceder ante el húngaro Orban, el tradicional aliado de Putin, que mantenía hasta ahora bloqueado un crédito de 90.000 millones de euros de la Unión Europea para Ucrania.
La contrapartida es que los ucranianos tendrán que reparar el oleoducto que pasa por su país y que permite a Hungría recibir petróleo desde Rusia. Es una de esas paradojas de la guerra. Mañana, en una cumbre en Bruselas, los 27 liberarán esa nueva entrega de fondos.
Hoy Sánchez ha anunciado otra ayuda de 1000 millones de euros a Ucrania y la participación de empresas españolas en la fabricación de armamento ucraniano. "La ayuda de España a Ucrania ha sido constante desde el inicio de la guerra", ha destacado el presidente del gobierno.
Cuatro años al frente de un país que sigue defendiéndose en una guerra de incierto final. Nada de esto podía imaginar aquel joven ucraniano que después de estudiar derecho comprendió que lo suyo era el escenario.
Fundó una productora, se hizo famoso con sus imitaciones en televisión y alcanzó el éxito con servidor del pueblo. Una comedia en la que interpretaba a un maestro que, por caminos inesperados, llegaba a ser presidente de su país.
Tanto se creyó su papel Zelenski que se presentó a las elecciones y las ganó en el año 2019. Siete años después, sigue al frente de un país orgulloso que ansía la paz, pero que también tiene claro que no se va a rendir.