"Carolina Marín no se va como una campeona más, se va como lo que fue desde el principio, una pionera. Y de esas, de esas hay muy pocas"

Carolina Marín ha anunciado su retirada, poniendo fin a una carrera histórica. la jugadora de huelva no solo se va como campeona olímpica, sino como una deportista única que rompió todos los esquemas

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Carolina Marín se retira. La deportista onubense ha decidido colgar la raqueta después de una carrera de leyenda. Con ella no se va solamente una campeona olímpica de badminton, se va una excepción, una deportista única, porque Carolina consiguió algo que no era normal, algo que en España nunca habíamos imaginado, conquistar la cima de un deporte dominado históricamente por asiáticas. Siempre ganaban chinas, japonesas, coreanas, tailandesas, pero de repente aparece una chica de Huelva y consigue primero competir contra ellas y después vencerlas.

Llegaba a esos Juegos Olímpicos después de haber logrado el campeonato de Europa, que ya fue increíble, pero ganar a las asiáticas e que Ya eran en palabras mayores, es que era hacer directamente historia. La carrera de Carolina, que hoy termina impresiona por su palmares, pero la deportista también nos ha marcado por su forma de sobreponerse a las adversidades. Después de conseguir llegar a la cima, comenzó su Viacrucis con las lesiones. En 2019 se rompe la rodilla derecha, pero regresó y ganó de nuevo el Campeonato de Europa. Dos años más tarde, en el 21, se rompió la otra rodilla a la izquierda y se perdió en los Juegos Olímpicos de Tokio en los que era favorita y soñaba convencer a las asiáticas en su casa, pero Carolina volvió a levantarse y ganar diferentes pruebas mundiales. La definitiva llegó en 2024, en las semifinales de los Juegos Olímpicos de París, cuando era la principal candidata para el oro, cuando tenía la medalla olímpica al alcance de su mano después de haberlo pasado tan mal. Seguro que recuerdas este momento. Sus gritos de dolor nos sobrecogieron a todos. Gritos de dolor entre los aplausos del público, como escuchábamos. Así lo contó en Cope nuestro compañero Angelito García Muñiz.

Pues sí, el deporte a veces es tan cruel como en esta ocasión en la que Carolina en París se rompió la rodilla derecha de nuevo. Se puso manos a la obra para regresar a las pistas, pero hoy ha decidido que ya es suficiente, que su carrera terminó ahí en París sobre una pista como ella siempre quiso.

Y esta es la última lección que ha querido dejarnos Carolina, que en la vida, como ella misma ha dicho, a veces las cosas no pasan como queremos y hay que asumirlo porque no siempre se elige el final, pero sí como se afronta. Podría parecer una derrota, pero no lo es, porque hay deportistas que ganan y hay deportistas que cambian las reglas. Carolina Marín ha hecho las dos cosas. Ganó donde nadie esperaba y abrió un camino donde no lo había. Por eso su historia no se mide solamente en títulos, se mide en el legado que deja, en todas las niñas que ahora saben que se puede en todos los deportes imposibles, que ya no lo son tanto. Carolina Marín no se va como una campeona más, se va como lo que fue desde el principio, una pionera. Y de esas, de esas hay muy pocas."