Nombramiento Episcopal en Barcelona
Monseñor Omella en 'La Tarde' (2015): "Es un reto que me pone el Señor"
El Papa Francisco con Monseñor Omella
Madrid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura
La Santa Sede ha hecho público a las 12.00 h. de este viernes 6 de noviembre, que el Papa Francisco ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona presentada por el cardenal Lluís Martínez Sistach, conforme al canon 401, párrafo 1, del Código de Derecho Canónico.
El Santo Padre ha nombrado nuevo arzobispo de esta diócesis a Mons. Juan José Omella Omella, obispo de Calahorra y la Calzada-Logroño desde el año 2004. Así ha sido comunicado por la Nunciatura Apostólica en España a la Conferencia Episcopal Española (CEE).
Asegura Mons. Omella que afronta el nuevo reto "con tranquilidad, el Papa me manda allá, me produce dolor dejar La Rioja que tanto quiero y me ha robado el corazón, con cierto miedo por si sabré responder a las expectativas pero también con cierta ilusión de emprender un nuevo trabajo, codo a codo, con la Iglesia que peregrina en Barcelona". "Es un reto porque empecé de cura rural y siempre he querido ser cura de pueblo y morir como cura de pueblo, pero San Juan Pablo II se metió en mi vida, me hizo Obispo auxiliar de Zaragoza y mi vida toma otra vertiente y acabo en Barcelona como Arzobispo que nunca lo hubiera imaginado, ni se me hubiera ocurrido pedirlo, que no lo he pedido. Es un reto, pero el Señor me pone tantos retos en la vida y Él sabrá lo que hace... y cuento con su ayuda como todos sus pastores".
"Llevo las misiones en mi corazón, en el Seminario de zaragoza hice el Bachillerato y después entro en los Misioneros de África, en los Padres blancos, mi formación es muy abierta al mundo pobre, al mundo de fuera de nuestras fronteras. Estudio en Logroño con jóvenes que queríamos ser misioneros de toda España y estudié teología en Bélgica para ir a África; de alguna manera el corazón y la mente se ensanchan porque tienes que tratar con gentes de otros lugares y esto lo digo porque ir a Cataluña sin haber estado allí, de alguna manera me predispone a decir tienes que contar con todos y te encontrarás con gente que piensa de otra manera pero tú abre tu corazón, tus oidos, tus ojos, tus manos, acógelos, abrázalos y al final no es la lengua con acento o sin acento de aragonés o gallego o catalán; lo que importa es el lenguaje del amor, ama y verás como la gente te responde, lo que decía San Juan de la Cruz, donde no hay amor, pon amor y allarás amor".
Mons. Omella: "Es un reto que me pone el Señor... Él sabrá lo que hace"