La Foto: "Hay que permanecer al margen, hay que esperar a que la sal y el yodo lleguen con las viandas"
Escucha la foto del día de Fernando de Haro
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La foto que me ha llamado la atención hoy es de la Playa del Sardinero, un Sardinero en blanco y negro de Gerardo Vielba. La composición equilibradísima. A la izquierda del cuadro un poste de madera con garfios para colgar un toldo los días de sol. Junto al poste, una bonita bolsa de piel y un gran paraguas negro pinchado en la arena. El mango del paraguas y parece un pingüino o un jefe de gabinete muy circunspecto y servicial. El dueño del paraguas y de la bolsa se ha acomodado en una silla de madera plantada frente al mar. Viste con chaqueta oscura y ancha como un escribiente decimonónico. Va bien abrigado para protegerse del aliento del Cantábrico. Tiene la cabeza inclinada sobre el diario, las olas son un pretexto, un susurro casi insignificante. Junto al veraneante que lee el periódico pasa un cocinero con su gorro blanco, con su gorro alto de popelín muy almidonado. Al cocinero se le hunden las botas en la arena, debajo del traje negro le asoma un delantal largo. Lleva en su mano derecha una bandeja muy cargada quizá de emparedados de hojaldre, o de sacristanes de Liérganes o de corbatas de Unquera. La tortada y las viandas con el paseo del cocinero van recogiendo la brisa de la bahía y quedarán con cierto sabor a sal, a yodo y a grito de gaviota inoportuna. El mar llega dócil a la orilla. El mar es una excusa, una cortada. Los dos personajes de la foto no lo miran, no lo escuchan. Lo último que se les ocurre es desnudarse y darse un baño. Hay que permanecer al margen, hay que esperar a que la sal y el yodo lleguen con las viandas. Ante todo prudencia, qué necesidad, qué necesidad hay de mojarse.