Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
La foto que hoy me ha llamado la atención no estaba ni un periódico, ni en una exposición... la he hecho yo. Es una foto algo desenfocada de un día lluvioso. Foto de un septiembre del norte que es ya un otoño entrado. Una foto que tiene como protagonista una señora que se cobija bajo la puerta de un edificio de cristal. Se cobija porque llueve en Londres, a ratos el sol consigue también abrirse paso. La señora de la foto viste pantalones blancos y bambas... como si el verano aquí no hubiera acabado. La señora vive en una casa muy chiquita, con una cocina por la que hay que entrar de lado, con unas ventanas antiguas por las que entra el frío y el calor. Vive en una casa con un baño con moqueta parda. Una casa que parece una casita de muñecas. La señora de la foto no tiene una vida muy alegre, no tiene una pensión muy generosa, pero hoy ha cogido el metro y ha gastado un poco más de lo normal. Ha gastado un poco más de lo normal, porque ha comprado un pequeño ramo de flores y sola se ha venido a despedirse a un palacio de una gran señora. Señora, Reina Señora, que nunca conoció y con la que nunca habló. A veces tienes compañeros de camino con los que nunca has hablado.