La foto del dia: Nacer siempre, nacer también cuando el tiempo queda a las espaldas

Escucha ya la foto del dia

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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La foto que me ha llamado la atención hoy la publica La Vanguardia. Esta tomada en un paritorio de Tailandia. Sobre un fondo verde, suponemos que de un lienzo sanitario, aparecen dos manos firmes y por eso tiernas, precisas, de dedos largos, manos que saben cuidar, sostener cuando hay que sostener, soltar cuando hay que soltar. Entre esas manos aparece la cara de una recién nacida al que le han puesto una máscara protectora de esas que estos días son tan necesarias. Y detrás del plástico la niña parece sonreir con sus ojos rasgados, con su naricilla limpia, con sus mofletes de púrpura y con sus labios que silban la lengua de Adán en el Paraíso.

Envuelta está la niña en una toquilla celeste, celeste Edén. Y consuela la vista y el ánima, después de tanta devastación, la vida así empezando entre picos y sabanillas, como si en vez de Martes Santo fuera Navidad, y miro a la niña y me extraño, como se extraña el cielo, ante una niñica, me extraño de creer que mañana irá todo mejor. Si sucedió al principio, ¿por qué negar el acaso de que suceda al final? Nacer siempre, nacer también cuando el tiempo queda a las espaldas.

La niña entre esas manos firmes y tiernas, con su sonrisa está diciendo no me sueltes, no me sueltes, amor, papá, mamá, que si no me sueltas ni la muerte podrá ya nada contra mí. Y ¿quién dice que no pueda ser así, y quien dice que todo no sea, en medio de la devastación, estar naciendo entre dos manos fuertes como la niña tailandesa?