Foto del Día: "en los rostros de los que juegan no hay miedo"

Escucha la Foto del Día de Fernando de Haro

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

2 min lectura

La foto que me ha llamado la atención la he encontrado en una de mis web favoritas: el archivo de la agencia Magnum. Es una imagen del fotógrafo estadounidense Leonard Freed, tomada en blanco y negro a finales de los años 70. Freed retrata una calle de Harlem, el barrio en el que tradicionalmente han vivido los negros en Nueva York. La calle está sucia, hay algunas pintadas en las fachadas. Un letrero en español anuncia la entrada a la Iglesia de Cristo . Siete u ocho cubos de basura de metal posan en la acera, posan deformados, golpeados, abollados. La basura rebosa y la acera está plagada de papeles difuntos. Junto al bordillo, un sospechoso charco oscuro. Debe ser el día de la bicicleta o algo así porque el tráfico está cortado y, al fondo, se ven algunas ruedas silenciosas. En el centro de la calzada un grupo de niños juega. Está sentados en un corro, en el suelo. Se ríen con la boca abierta, quizás gritan algo. Se vuelven y hacen gestos para animar a uno de sus compañeros que corre para sentarse a tiempo antes de que le alcance una de las jugadoras. La jugadora que corre detrás del niño negro es una policía muy blanca, muy rubia, con el pelo recogido, con una gran sonrisa. La policía va armada, pero la pistola es una anécdota. Porque en los rostros de los que juegan no hay miedo, las bocas, los gestos hablan de confianza. El juego es así, quizá lo más serio que han hecho los personajes de la foto, lo más serio que ha hecho la policía blanca en toda su vida, lo más serio que han hecho los niños en toda su vida ha sido sentarse un domingo en una calle sin coches y jugar, perseguirse inocentemente, perseguirse seriamente, jugar al pilla-pilla. Porque alcanzar, tocar, reírse, estar unidos en el corro invisible de los que se necesitan, de los que se divierten juntos, de los que se miran disipando sombras, sospechas, quizás sea lo más importante que se pueda hacer en la vida.