La técnica militar que acaba con el insomnio en dos minutos

La escuela de prevuelo de la Marina americana creó un método científico para que sus hombres pudieran dormir bajo cualquier circunstancia

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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En la Primera Guerra Mundial los soldados trataban de sobrevivir, de no ser alcanzados por proyectiles rivales, pero también trataban de poder conciliar el sueño. Los estudios realizados décadas después revelaron que muchos de los soldados muertos en combate lo hicieron por no haber descansado lo suficiente como para mantenerse con la mente lúcida y tomar las decisiones adecuadas. Es por eso que, décadas después, la escuela de prevuelo de la Marina americana creó un método científico para que sus hombres pudieran dormir bajo cualquier circunstancia.

Una técnica militar para dormir que, en 1981, recogió en su libro uno de los mejores entrenadores de atletismo de la Historia de Estados Unidos, Lloyd Bud Winter, y que ahora se está haciendo popular. El nombre del libro es ‘Relax and Win: Championship Performance In Whatever You Do'. Una técnica diseñada para el ámbito militar, y que se ha hecho viral porque, dicen, puede hacer que nos durmamos en sólo 2 minutos… Hay que relajar los músculos... dejar caer los hombros lo más bajo posible, después relaja tu brazo por la parte superior e inferior, y luego el otro... más tarde, inhala y exhala para relajar el pecho... finalmente, relaja muslos y pantorrillas.

Posteriosmente, controla la respiración, liberar la mente imaginando situaciones relajantes... y pensar que estamos tumbados en una canoa en un lago soleado, y acurrucado en una hamaca en una habitación oscura. Debemos terminar imaginándonos a nosotros mismos diciendo “no pienses, no pienses” durante 10 segundos.

El método asegura un 96% de éxito si la practicas durante 6 meses. Una técnica militar que empezó a estudiarse tras la finalización de la Primera Guerra Mundial, y que ahora se está haciendo famosa por los resultados tan rápidos que promote. Y es que, aunque muchas veces no lo tengamos en cuenta, y consideremos insomnio sólo la dificultad para dormirnos, también se considera insomnio a los despertares nocturnos, por ejemplo.