Elí, trabajador social, sobre la regularización de migrantes: "El cambio de tener papeles es brutal, es como volver a nacer"
Testimonios de superación y esperanza de quienes aguardan una nueva vida en nuestro país
Madrid - Publicado el
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En la sede de la Fundación Merced Migraciones, una entidad de la Iglesia Católica, se respira una mezcla de esperanza y prudencia. La reciente iniciativa para una regularización extraordinaria de migrantes se ha convertido en la principal conversación en sus pasillos. Para miles de personas que viven y trabajan en España sin un permiso de residencia, esta medida no es solo un trámite, sino la oportunidad de 'volver a nacer', de recuperar la dignidad y de dejar atrás el miedo constante.
Historias de superación a la espera de papeles
A las puertas de la fundación se encuentra Yusu Nías, un joven senegalés de 22 años que llegó a España hace apenas unos meses. Se vio forzado a dejar su país porque "las cosas muy, muy mal allí". Actualmente, trabaja como ayudante en una tienda de ropa sin contrato. "Me pagan en billetes", admite. Para él, la regularización es la puerta a la tranquilidad y a un futuro más estable, una noticia que recibió con atención a través de la televisión.
Migrantes
También de Senegal es Adama, quien lleva en España "un año y dos meses". Su viaje en patera hasta El Hierro fue "muy difícil", aunque al llegar se sintió "muy contento para empezar a trabajar y mejorar mi futuro". Apenas cinco días después de empezar como camarero en una panadería de Madrid, su alegría es evidente. "Estoy muy contento por la cultura de España", afirma, y asegura que nunca ha tenido problemas por ser musulmán. Vive la noticia de la regularización como una oportunidad única, ya que "vivir sin papel es poco difícil, de verdad".
Un cambio de vida radical
Javier, abogado de la fundación, explica que, aunque la decisión del Gobierno está tomada, aún "faltan los trámites preceptivos" como el informe del Consejo de Estado y su publicación en el BOE para que se puedan empezar a formular las solicitudes. No duda en calificar el impacto de la medida como "un cambio de vida radical" para estas personas. Según el letrado, la situación actual es mucho más restrictiva que hace años y el miedo de los empleadores a las inspecciones ha crecido.
La vida sin una autorización de trabajo se ha complicado muchísimo"
El abogado destaca la paradoja del mercado laboral español. "Se da la paradoja de que en ciertos sectores hay demanda de trabajadores, los posibles trabajadores están aquí, pero no existe una forma fácil y ágil de que puedan trabajar legalmente". Menciona el caso de fábricas avícolas en Segovia que no encuentran mano de obra española y se topan con el muro de la situación irregular de los potenciales empleados. Esta regularización, apunta, "va a permitir ajustar estas dos circunstancias".
Asociación
Recuperar la dignidad
Elí, trabajador social en la fundación, conoce de primera mano el sufrimiento que supone vivir en la irregularidad. Él mismo llegó de Ruanda en 1994 y, tras 30 años en España, define esta medida como un soplo de "mucha esperanza para mucha gente que se había quedado fuera, en el limbo". Para Elí, la regularización permitirá que estas personas "puedan tener dignidad", ser identificadas oficialmente y "colaborar en el bienestar del estado español".
Es como volver a nacer"
El cambio que experimenta una persona al obtener sus papeles es, en palabras de Elí, "brutal, es como volver a nacer". Explica que la vida sin documentación "supone un estrés continuo" y un miedo constante a ser deportado. Con la regularización, los inmigrantes dejan de ser "números ocultos" para volver a ser reconocidos como personas con plenos derechos, una transformación que les devuelve la identidad y la capacidad de construir un futuro.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.