"Independientemente de lo que ocurra esta tarde en Extremadura, Sánchez va a seguir aferrado al poder, sin poder sacar adelante los presupuestos y acorralado por los casos de corrupción"

El director de 'Mediodía COPE' en su edición de fin de semana analiza las elecciones extremeñas y cómo supondrán un antes y un después para el Gobierno

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Bienvenido a Mediodía COPE en este 21 de diciembre que no es un domingo cualquiera. Primero por las elecciones autonómicas en Extremadura. Segundo porque es la víspera del sorteo de la lotería de Navidad que como manda la tradición llega a dos días de la Nochebuena y tercero porque hemos estrenado oficialmente el invierno que irrumpe con todos sus atributos, bajan las temperaturas, el día se mantiene inestable en buena parte de la península y llegan las nieves. Esta tarde la cota baja hasta los 900-1.100 m y ya mañana lunes ese descenso térmico va a ser más evidente con la aproximación de una masa de aire polar marítima. Esto va a provocar que las nevadas se extiendan más allá de las cordilleras con un una cota que puede bajar localmente de 600 m en Extremadura. A esta hora estamos pendientes del primer dato de participación con cierta entidad.

Será en unos minutos porque a las 11 han lanzado un avance, pero a esa hora los colegios apenas llevaban 2 horas abiertos y tampoco había opción de comparar porque en las autonómicas de 2023 no ofrecieron porcentajes a esa hora. El tópico de que la participación es clave es una obviedad, aunque los sociólogos no se pongan del todo de acuerdo, a quién perjudica más dependiendo del momento político o social en el que nos encontramos. Eh, lo que siempre nos han contado es que participaciones eh muy altas benefician a los partidos de izquierdas, aunque eso no siempre se cumple. Y en estas elecciones en Extremadura, según han venido apuntando todos los sondeos, tampoco lo va a hacer si es que el porcentaje de votantes es elevado. Hace 2 años la participación superó al cierre de los colegios electorales el 70%. El interés por estas elecciones en Extremadura es máximo por varias razones.

Es la primera vez en la historia que se celebran unos comicios regionales sin que coincidan con ningún otro proceso electoral en España. Es la primera vez en la historia de España que uno de los principales candidatos, en este caso el del Partido Socialista, concurre estando imputado y procesado. En primavera, se va a sentar en el banquillo acusado de presuntos delitos de prevaricación administrativa y tráfico de influencias. El tribunal que le juzgue deberá determinar si creó una plaza específica cuando era presidente de la Diputación de Badajoz para colocar al hermanísimo de Pedro Sánchez. Y no, esto no es novedad, no es la primera vez que los extremeños votan en diciembre porque ya lo hicieron en 2015 en aquellas generales que hubo que repetir al año siguiente. Y además de todas estas cuestiones, el interés lo marca si María Guardiola va a conseguir la mayoría absoluta.

La decisión de adelantar las elecciones no deja de entrañar un riesgo y el resultado va a determinar si el PP ha acertado o no. En la política española y ante de adelanto electoral, aunque con resultado dispar. Guardiola tiene como gran referente Isabel Díaz Ayuso y la jugada maestra que la presidenta madrileña hizo en 2021. Entonces gobernaba con Ciudadanos, estaban en el Ecuador de la legislatura y viendo lo que cocinaba este partido con el PSOE en la región de Murcia, llamó a las urnas en Madrid. Duplicó los escaños que tenían y a partir de entonces Ayuso gobierna en solitario. Esta es la aspiración de María Guardiola a la que todos los sondeos le dan como ganadora, creciendo de forma considerable, pero sin alcanzar los 33 diputados en los que está fijada la mayoría absoluta en Extremadura. Si mejora su representación parlamentaria, se va a agarrar a eso, aunque tenga que mirar a Vox.

Ahí justificará el adelanto electoral, a pesar de que no pueda gobernar sin apoyos. Se mide, por tanto, la entidad de la victoria del PP y también la envergadura de la derrota del partido socialista. El candidato del PSOE, Miguel Ángel Gallardo, lo tiene todo en contra su procesamiento, con los casos de corrupción en su partido y con las denuncias por acoso sexual contra dirigentes socialistas. ¿Por qué no han buscado en el PSOE de otro candidato? Incluso para afearle su maniobra poco ética, pasando por encima de varios compañeros hasta poder ser diputado y por tanto aforado. Pues porque haber buscado otro candidato contra reloj habría supuesto reconocer que el hermano del presidente es un delincuente. Ha sido una decisión de Sánchez para extender el relato de la persecución mediática y judicial contra su entorno más íntimo. Y para presentarse también, como ha hecho el presidente del gobierno en Extremadura, junto a Gallardo como las principales víctimas de este proceso.

A ver si la pena va acompañada de votos. Extremadura siempre ha sido un feudo tradicional del PSOE, donde han gobernado durante 36 años en varios periodos. Ahí están las mayorías aplastantes de Rodríguez Ibarra y las dos mayorías absolutas de Bara. Guillermo Fernández Bara ganó incluso en 2023, aunque sin escaños suficientes para gobernar. Y ahora, apenas dos años después, se prevé una victoria del PP superior a los 10 puntos de ventaja sobre el Partido Socialista. ¿Va a llevar esto a una reflexión a Sánchez? El mensaje lo tiene ya preparado. Si Guardiola gana por mayoría absoluta, ahí lo tiene algo más complicado, pero si no por mucho que crezca el PP afeará a los de Feijóo que están secuestrados por la ultraderecha.

Elecciones en Extremadura que van a servir también para medir el apoyo a Vox, a los de Santiago Abascal, que según los sondeos y según los analistas, no solo va a pescar en el caladero de votos del PP, que es su nicho habitual, sino también en aquellos desencantados del Partido Socialista. Aunque parezca inverosímil, los sociólogos ven un trasvase de votos del PSOE a Vox. Lo que sí hay clara es una cosa. Independientemente de lo que ocurra esta tarde en Extremadura, Sánchez va a seguir aferrado al poder, sin poder sacar adelante los presupuestos y acorralado por los casos de corrupción en su entorno más íntimo y por las denuncias de acoso sexual contra dirigentes socialistas. Tenemos ya ese dato de participación. A las 2 de la tarde han votado ya el 37,2% del censo electoral en Extremadura. Si miramos lo que ocurrió hace justo dos años en las autonómicas de mayo de 2023, entonces fueron 41,65.

Estamos hablando por tanto, de en torno a cuatro puntos menos los que habrían votado a las 2 de la tarde en estas autonómicas del 21 de diciembre en Extremadura. Ya sabes, a partir de las 8 de la tarde aquí en COPE, programa especial desde Mérida, comandado por Jorge Bustos. Le va a acompañar también Pilar García de la Granja y un amplio equipo de profesionales que van a estar en todos los puntos donde está la noticia para contarles eh segundo a segundo el escrutinio y también todo el análisis de una jornada que no tengan duda va también a tener un análisis en clave nacional.