Monseñor Argüello, tras el funeral por las víctimas de Adamuz: "Ha sido una expresión de coraje cívico y un llamamiento a conocer la verdad"

El presidente de los obispos, tras la emotiva despedida en Huelva, aborda en La Linterna la necesidad de saber qué ocurrió

José Manuel Nieto

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El presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello, ha participado en el solemne funeral por las víctimas del accidente de Adamuz, celebrado en Huelva. En una entrevista en el programa 'La Linterna' de COPE con Ángel Expósito, Argüello ha descrito la ceremonia como "una celebración de una Honduras extraordinaria", marcada por "el cuidado del silencio, de la liturgia, del canto y de la emoción". Al acto también han acudido los Reyes de España, quienes han mostrado su cercanía a los familiares en momentos de gran conmoción tras la ceremonia.

Una lección de fe y coraje cívico

Monseñor Argüello ha destacado de manera especial la intervención de Liliana, hija de una de las fallecidas, cuyo emotivo discurso ha resonado con fuerza. Para el presidente de los obispos, sus palabras han sido "una expresión de fe, ciertamente, de coraje cívico y de agradecimiento de una mujer a la vida de una madre generosa, y al mismo tiempo un llamamiento a conocer la verdad".

Ha sido una expresión de fe, de coraje cívico y de agradecimiento"

Preguntado por la afirmación de Liliana de que solo la diócesis podía reunir a todas las víctimas bajo la presidencia de Dios, Argüello ha reflexionado sobre cómo, ante las preguntas decisivas de la existencia como la muerte, "pide, de alguna manera, una respuesta religiosa". Ha señalado que en una sociedad de profundas raíces cristianas como la española, la gente busca consuelo en la fe y en figuras como las advocaciones marianas, tan presentes en Andalucía. Argüello ha trasladado un mensaje de cercanía y consuelo a todas las víctimas.

EFE

Funeral por las 45 víctimas mortales del accidente ferroviario de Adamuz

La regularización de migrantes: un reto de integración

En otro orden de cosas, Argüello ha abordado el pacto del Gobierno con Podemos para la regularización extraordinaria de inmigrantes. Como ha detallado en la entrevista, la Iglesia defiende esta medida, impulsada originalmente a través de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) por organizaciones como Cáritas o la propia Conferencia Episcopal. La defensa se basa en la "experiencia concreta" de atender a personas que viven en "una especie de laberinto social", donde pueden empadronarse pero no acceder a un trabajo legal.

Aunque ha señalado como una "pena" que la medida no surgiera de un "verdadero acuerdo nacional" cuando la ILP fue admitida a trámite con una amplia mayoría en el Congreso, ha afirmado que la oportunidad y el modo de aprobación son "una cuestión secundaria que merece un juicio político". Para la Iglesia, lo verdaderamente importante "es que las personas que se encuentran en esta situación puedan, a partir de ahora, encontrar una manera de vivir una vida digna".

El principal efecto llamada, más bien expulsión, lo produce las condiciones de vida que vive mucha gente en los países de origen"

Frente a las críticas sobre un posible efecto llamada, Argüello ha sido tajante: el principal factor de atracción es en realidad de "expulsión", provocado por "las condiciones de vida que vive mucha gente en los países de origen", como la persecución, la pobreza o la guerra. Sobre los posibles riesgos de seguridad, considera que el peligro "es mayor cuando las personas no pueden ganarse la vida", lo que las hace más vulnerables a las mafias. Ha defendido que "la mayoría de los inmigrantes que viven entre nosotros no son delincuentes".

El desafío de una sociedad cohesionada

Para el presidente de la Conferencia Episcopal, el "gran desafío" es la integración. Ha apuntado que la "llamada multiculturalidad no es la respuesta", y que es necesario "encontrar algunos lazos comunes". En este sentido, ha recordado que una sociedad de derechos es también una "sociedad de deberes" y ha vinculado este reto con la crisis de natalidad, ya que España necesita personas "que vengan de otros sitios".

Europa Press

El presidente de la Confederación Episcopal Española, Luis Argüello

Argüello ha apostado por el diálogo interreligioso, especialmente con los musulmanes, con quienes cree que se puede encontrar "un tramo común" en valores éticos fundamentales como los Diez Mandamientos. Ha criticado el "relativismo ético y cultural muy fuerte" de la sociedad occidental y ha defendido que el testimonio de la tradición judeocristiana puede ser una propuesta de diálogo, en lugar de "guardar en el armario a Jesucristo" para poder dialogar.

Finalmente, ha insistido en la necesidad de un "gran pacto de estado" sobre inmigración que también aborde las causas en origen, con acuerdos económicos y planes de desarrollo. Además, ha recordado que el propio sector empresarial apoya la regularización porque "hay ámbitos de nuestras empresas que necesitan trabajadores", y ha recalcado que cualquier solución debe coordinarse a nivel de la Unión Europea.

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