"En el año 1917, Estados Unidos pagó 25 millones de dólares a la corona danesa por estas islas que se encuentran en el Caribe, con lo cual, existe un precedente"

La isla helada se convierte en el nuevo tablero mundial por sus recursos y posición mientras Washington insiste en su compra y Pekín y Moscú avanzan posiciones

José Manuel Nieto

Publicado el - Actualizado

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Lo que durante décadas fue una enorme mancha blanca en los mapas, hoy se ha convertido en el epicentro de una nueva disputa global. El renovado interés de Donald Trump por comprar Groenlandia ha situado a la isla en el centro del tablero geoestratégico, desatando una competición en la que también participan activamente China y Rusia. El programa 'La Linterna' de COPE ha analizado junto a varios expertos las tres claves que explican por qué las grandes potencias mundiales anhelan este vasto territorio helado: sus recursos naturales, su posición militar estratégica y las nuevas rutas comerciales que abre el deshielo.

Un tesoro de minerales bajo el hielo

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El subsuelo de Groenlandia esconde una riqueza geológica extraordinaria. Según explica Paula Adanes, investigadora del Instituto Geológico y Minero de España, aunque el 85% de la superficie está cubierta de hielo y, por tanto, inexplorada, las zonas conocidas presentan una densidad de yacimientos muy poco habitual. "Esto hace pensar que en lo que no se conoce, esto puede ser también una realidad en un futuro lejano", señala Adanes.

El foco principal está puesto en las conocidas como tierras raras, de las que Groenlandia podría albergar hasta el 25% de las reservas mundiales. Elementos como el escandio, usado en la industria aeroespacial, o el neodimio y disprosio, esenciales para los imanes de alta potencia de vehículos eléctricos y aerogeneradores, son cruciales. Esto convierte a la isla en un punto clave para reducir la dependencia global de China, que actualmente domina este mercado. Pero el tesoro no acaba ahí; también existen indicios de grandes depósitos de níquel, platino, cobre, grafito y coltán, además de oro, plomo y zinc.

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Antigua mina de olivino, Seqi, Groenlandia

El enclave estratégico y la seguridad mundial

Desde el punto de vista militar, la posición de Groenlandia es fundamental. Permite el control de las rutas de misiles entre continentes y es una pieza clave en la defensa y vigilancia del Ártico. Estados Unidos ya posee una base militar en Thule, pero la intención de la administración Trump es aumentar considerablemente su presencia militar, sobre todo ante el avance de China y Rusia, que ya realizan maniobras conjuntas en la zona. Esta situación ha avivado el debate sobre la batalla por Groenlandia y sus implicaciones para el equilibrio de poder.

El almirante en la reserva Juan Rodríguez Garat destaca que el deshielo convierte al Ártico en un "espacio de futuro" y Estados Unidos está en una posición de desventaja frente a Rusia, que controla casi el 50% de la costa ártica. "La incorporación de Groenlandia le daría un aumento significativo a lo que puede reclamar del Ártico", afirma el almirante. La tensión ha escalado hasta el punto de que el futuro de la propia Alianza Atlántica podría estar en juego ante las amenazas de Trump.

Si hay un conflicto bélico por Groenlandia, sería el golpe definitivo para la OTAN"

La idea de comprar la isla no es nueva. Como recuerda el abogado experto en derecho internacional José Montero, existe un precedente histórico de 1917, cuando EE.UU. compró las Islas Vírgenes a Dinamarca por 25 millones de dólares. Además, la propia constitución danesa no impide una hipotética autodeterminación de Groenlandia. Este interés estadounidense en los recursos de la zona se remonta a finales del siglo XIX, pero ahora cobra una nueva dimensión estratégica.

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Fuerte Christiansvaern, Christiansted, Santa Cruz, Islas Vírgenes de EE. UU., Caribe

La nueva ruta polar que revoluciona el comercio

El tercer pilar del interés en Groenlandia es comercial. El cambio climático está abriendo nuevas rutas marítimas en el Ártico que antes eran intransitables. Estas rutas, como explica Joel Grau, experto en comercio y profesor del Instituto Marítimo Español, pueden reducir drásticamente los tiempos de conexión entre Asia y Europa. "Se podría llegar a reducir el trayecto de Asia a Europa en un 30 o 40 por ciento", señala, lo que supone una alternativa estratégica a puntos clave como el Canal de Suez o el de Panamá.

Estábamos hablando de un ahorro en el viaje de más de la mitad en relación a la ruta tradicional"

China y Rusia ya colaboran en la Ruta Marítima del Norte (NSR), que conecta el gigante asiático con Europa a través de la costa siberiana. Un buque portacontenedores ya ha completado el trayecto en 21 días, menos de la mitad del tiempo habitual. Estados Unidos busca contrarrestar este avance potenciando el Paso del Noroeste, una ruta que conectaría su costa oeste con el Atlántico y en la que Groenlandia juega un papel clave como punto de conexión. La idea de Trump de comprar territorios no es nueva, pero en el caso de Groenlandia responde a una reconfiguración global de las rutas comerciales.

Ante este complejo escenario, la población de Groenlandia, apenas 60.000 habitantes, observa con incertidumbre los movimientos de las superpotencias. La resolución de este conflicto trilateral definirá no solo el futuro de la isla, sino también el equilibrio de poder en el siglo XXI. La conclusión apunta a que la solución final será una combinación de tres factores clave: diplomacia, dinero y, finalmente, soldados.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.