Tatiana ha dedicado su vida al voluntariado: "Poder devolver un poquito a la sociedad no tiene precio"
Después de haber perdido a su marido, Tatiana decidió dedicarse a los demás y dar apoyo escolar a niños con dificultades.
Madrid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura
En España hay casi 3 millones de personas que hacen voluntariado. Es el 6,5% de la población. Estamos hablando de mucha gente. Tal vez sea tu caso pero ¿te has preguntado qué lleva a una persona a dedicar parte de su tiempo a ayudar a los demás? Tatiana colabora desde hace varios años con la Fundación MAPFRE. Ella tiene claro por qué lo hace: “Con el voluntariado ganas muchísimo. No solo te hace sentir útil sino que estás en contacto con otras personas, con otros ámbitos que normalmente no estás habituado. Pones en valor capacidades que tienes, conocimientos, y te das cuenta de lo importante que son cosas que para ti son insignificantes”.
Durante la pandemia, Tatiana no se podía quedar de brazos cruzados y decidió participar como voluntaria de la Fundación MAPFRE en una actividad de apoyo escolar online. Fue entonces cuando empezó a dar clase a Chelios. Le ayudaba a leer, a escribir y a estudiar. Tatiana tiene 4 hijos. Hace seis meses que su marido falleció, y reconoce que el voluntariado ha sido muy importante a la hora de abordar momentos importantes de su vida.
“Mi relación con él es de confianza, de amistad, a veces me cuenta cosas del colegio... Él siente que soy su profesora y cuando llegan las notas, además de contárselo a sus padres me lo cuenta a mí. Y me dice “te vas a enfadar, o no sé qué me vas a decir, o te vas a alegrar”. Es una relación muy bonita”.
Con el paso del tiempo, Tatiana ha logrado mantener una relación muy estrecha con Chelios. Por eso, en ningún momento se planteó dejar de ayudarle. Apoyar a Chelis ha sido, además, un aprendizaje para sus hijos, que desde muy pequeños han comprendido lo importante que es ayudar a los demás.
“Mi familia me ha visto hacer voluntariado siempre, es algo normal en mí. Mis hijos desde muy pequeños han ido participando en acciones de voluntariado diseñadas para las familias. Y han visto que son cosas divertidas, que ayudas a los demás, que no todo el mundo tiene las mismas capacidades ni los mismos recursos...”.
Su historia es un ejemplo perfecto de la recompensa emocional que reciben los miles de voluntarios que hay en España. “El voluntariado es parte de mi vida, es un elemento más de mi vida. Y me aporta muchísimo. El poder devolver un poquito a la sociedad, el poder ayudar a los demás, no tiene precio”.
“Fundación MAPFRE, construyendo un futuro más humano. Descúbrelo en larecompensaemocional.com”