Emilio Caracafé transforma con su guitarra el futuro de las 3000 Viviendas de Sevilla

El guitarrista flamenco, creador de la Fundación Alalá, lucha contra el estigma del barrio a través de la educación y el arte para que los jóvenes "puedan ser quien quieran ser"

Redacción Herrera en COPE

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El guitarrista flamenco Emilio Caracafé está cambiando el relato de uno de los barrios más estigmatizados de España, las 3000 Viviendas de Sevilla. En una entrevista en el programa 'Herrera en COPE' con Alberto Herrera, el artista ha explicado que la misión de la Fundación Alalá, que él mismo creó, nació de un sueño personal: dar a los niños del barrio las oportunidades que él nunca tuvo. Su preocupación inicial era tan fundamental como lograr "que los niños acudiesen al colegio, que no pueden faltar, que la formación es superimportante".

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El sueño de un niño del barrio

Caracafé ha confesado que todo comenzó como un reflejo de sus propias vivencias. "Empezó todo reflejándome en mí, mis necesidades", ha explicado sobre su infancia, que le llevó a proponerse ser artista. Tras dos años madurando la idea, aparecieron personas a las que él denomina "ángeles", como José María Pacheco Guardiola, hoy presidente de la fundación, que le ofreció su ayuda incondicional para un proyecto a 20 años vista. Poco después se unió Blanca Parejo como directora, consolidando así el nacimiento de la Fundación Alalá.

La filosofía de la fundación es clara: ofrecer a los jóvenes todas las herramientas para que alcancen sus metas, sin importar lo altas que sean. Caracafé lo resume con una frase que repite a los alumnos: "Si quieres ser astronauta, puedes llegar a ser astronauta, nosotros te vamos a apoyar en todo. Y si quieres, ya verás tú, como si tú te lo curras, vas a estar en la NASA y vas a la Luna y todo".

Si quieres ser astronauta, puedes llegar a ser astronauta, nosotros te vamos a a apoyar en todo"

Emilio Caracafé

Guitarrista

Un barrio que no es un león

Frente a la imagen de marginalidad y delincuencia que a menudo se proyecta sobre las 3000 Viviendas, Caracafé defiende la realidad de un lugar donde "hay corazones buenos, hay gente buena". Ha recordado que, aunque los años 80 fueron duros por el impacto de la droga, el barrio siempre ha sido un foco de arte y alegría del que han salido grandes profesionales. Por ello, lanza una invitación a derribar prejuicios: "que no tengan miedo de ir, porque yo ya lo digo en el documental, el barrio no es un león".

El artista es consciente del estigma que sufren los jóvenes, hasta el punto de que algunos "tienen que ocultar su código postal" para encontrar trabajo. La respuesta de Alalá es la formación y la capacitación. El objetivo, según Caracafé, es que puedan decir con orgullo: "que sí, que aunque sea de las 3000, vais a ver qué manos tengo para realizar mi trabajo, y me voy a esforzar lo máximo".

Orgullo gitano y flamenco como herramienta

Preguntado sobre qué significa ser gitano hoy, Caracafé ha afirmado que es "un orgullo". Reconoce que, aunque la sociedad está "admitiendo mucho más" a la cultura gitana, aún existen prejuicios, como demuestran ciertos comentarios leídos en redes sociales. La clave, insiste, es la educación, ya que el 60% de los niños gitanos no termina la secundaria. "Ese es el propósito de la fundación, inculcarle esa importancia de tenerlos ahí y que sepan que ahí van a tener todas las oportunidades a su alcance para ser quien quieran ser", ha sentenciado.

Para lograrlo, la Fundación Alalá utiliza el flamenco como "herramienta", con clases de cante, guitarra o teatro, además de talleres para las familias. El impacto del proyecto ya es visible, con logros como el de tener a "30 becados con carreras universitarias", e incluso criminólogas que han salido de la fundación. Este servicio a la comunidad le valió a Caracafé la Medalla al Mérito Civil, un honor que él atribuye a todo su equipo: "este mérito no es mío, es de todas las personas que están detrás".

Mi palabra preferida es el cariño"

Emilio Caracafé

Guitarrista

El guitarrista, que aprendió a tocar de forma autodidacta gracias a su "oído absoluto", ha recibido durante el programa el mensaje emocionado de varios alumnos, que se refieren a él como "Tito Emilio". Esta faceta humana es, para él, la más importante. "Me quedaría con los niños, con los jóvenes, seguir formándolos", ha confesado. En su opinión, la clave de todo es una palabra: "Mi palabra preferida es el cariño. El cariño lo puede todo".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.