Armando del Rey narra la 'maldición' de los pioneros del 'wingsuit': "He aprendido a vivir de otra manera completamente distinta"

El deportista extremo repasa en 'Herrera en COPE' la trágica historia de sus amigos y cómo volar con un traje de alas a 200 km/h le ha enseñado a disfrutar del presente.

Redacción Herrera en COPE

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La historia de Armando del Rey está marcada por la amistad, la adrenalina y una fatalidad que parece una maldición. Es el único superviviente de un grupo de cinco amigos que fueron pioneros del salto base y el vuelo con traje de alas en España. En una entrevista en el programa ‘Herrera en COPE’ con Alberto Herrera, el deportista ha repasado una vida dedicada al riesgo y cómo la pérdida de todos sus compañeros le ha enseñado a valorar cada instante.

Una 'maldición' estadística

Manolo Chana, Álvaro Bultó, Darío Barrio y Carlos Suárez fallecieron en distintos accidentes de vuelo. “Realmente sí, porque lo que nos ha ocurrido a nuestro grupo no es normal, la mala suerte se ha cebado con nosotros”, ha explicado Del Rey. El deportista ha matizado que, cuando empezaron en los años 90, el deporte estaba en plena evolución: “No había la información ni la técnica ni los trajes tan avanzados que hay ahora, sufrimos parte de la evolución del deporte”.

Realmente la la mala suerte se ha cebado se ha cebado con nosotros"

Armando del Rey

Volar a 200 km/h

Armando del Rey, paracaidista desde los 18 años, ha descrito el vuelo con traje de alas como “la sensación más libre que existe de volar”. Según ha detallado, un salto desde una montaña requiere una pared vertical para ganar velocidad, momento en que el traje se hincha en unos dos segundos y empieza a planear. La habilidad del piloto y el tipo de traje permiten avanzar tres metros por cada uno de caída, alcanzando velocidades medias de 180 a 200 kilómetros por hora, aunque algunos modelos específicos pueden llegar a los 340 km/h.

El riesgo más extremo es el 'proximity', una disciplina que consiste en volar muy cerca del terreno. “Es la forma más bestia que hay de sentir la velocidad y el vuelo”, ha afirmado Del Rey. Ha relatado cómo en algunos saltos se puede pasar a apenas “metro y medio del suelo”, e incluso a 60 centímetros, dependiendo de lo que “cada uno quiera arriesgar”. La clave para la seguridad, según él, es la velocidad: “La velocidad es la seguridad, cuanto más rápido vas, más capacidad tienes de mover el traje sin que pierda energía”.

La muerte de cuatro amigos

La tragedia comenzó en 2010 con la muerte de Manolo Chana, quien tuvo un problema con un bote de humo y no liberó el paracaídas principal antes de abrir el de reserva. Años después, Álvaro Bultó falleció en un salto en el que también participaba Del Rey. “Álvaro, pues nada, rozó un pellizco de montaña en un proximity”, ha recordado. Armando decidió en ese salto volar recto, un “pechugazo al aire”, mientras sus compañeros hacían el vuelo de proximidad.

La muerte de Darío Barrio fue especialmente paradójica, ya que ocurrió durante un salto homenaje a Álvaro. Armando le había advertido sobre su técnica. “Yo ya le avisé a Darío que le veía que iba muy lento”, ha comentado. El último en fallecer fue Carlos Suárez, en abril de 2024, durante el rodaje de la película 'La Fiera', que narra su historia. Armando del Rey está convencido de que sufrió una “pérdida de conocimiento en vuelo”, ya que considera “completamente imposible que no accione ninguno de los dos paracaídas” un experto como él.

A pesar de la tragedia ocurrida durante la producción, ha descrito la película como “una auténtica maravilla, una oda a la alegría, a las ganas de vivir, a disfrutar el minuto”. Para Armando, estas experiencias le han servido para cambiar su perspectiva. “He aprendido a vivir de otra manera completamente distinta, tenemos que ser felices con lo que tenemos”, ha concluido. Aunque no ha vuelto a saltar desde abril, baraja la idea de un último salto de despedida para cerrar una etapa.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.