Rebeca Argudo, periodista, sobre Julio Iglesias: "Condenado a la hoguera mediática por el mero testimonio, sin mayor verificación y certificación que la exigencia de un acto de fe por nuestra parte"

El cantante se enfrenta a la retirada de condecoraciones tras la acusación de dos exempleadas, un caso que abre el debate sobre la presunción de inocencia

Paola Albaladejo

Publicado el - Actualizado

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La actualidad en España gira en torno a Julio Iglesias y la denuncia por acoso y agresión que dos de sus exempleadas han interpuesto en la Audiencia Nacional

Las denunciantes relatan que sufrieron presiones por parte del cantante para mantener encuentros sexuales. En la denuncia se incluyen "tocamientos, penetraciones no consentidas", además de agresiones físicas como bofetadas y "vejaciones verbales constantes" ante el resto del personal. También señalan a dos encargadas de las mansiones como presuntas colaboradoras necesarias en la trama.

Este tema ha sido analizado en el programa 'Herrera en COPE', concretamente en la sección ‘Traficantes de Palabras’ a cargo de la periodista Rebeca Argudo y Jorge Bustos.

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Las dos mujeres, de forma anónima, relatan unos hechos que han provocado una rápida reacción social. Ya se exigen medidas como retirarle a Julio Iglesias la distinción de embajador de Galicia, la medalla de oro de la Comunidad de Madrid o el título de hijo predilecto de su ciudad.

Condena mediática sin pruebas

Según se ha comentado en el espacio radiofónico, toda la polémica se fundamenta, por el momento, en el testimonio entrecomillado de una persona con nombre falso en un diario. A pesar de que se afirma la existencia de “pruebas documentales”, estas no se han aportado ni detallado, lo que ha generado una “hoguera mediática” contra el artista.

La periodista Rebeca Argudo ha destacado la fragilidad de la acusación, señalando que se presenta como una “impecable investigación periodística” cuando se basa en “la simple afirmación como prueba irrefutable de su propia veracidad”. De este modo, se ha sentenciado al cantante a ser “condenado a la hoguera mediática por el mero testimonio, sin mayor verificación y certificación que la exigencia de un acto de fe por nuestra parte”.

La presunción de inocencia

El debate pone sobre la mesa el principio de presunción de inocencia. Resulta paradójico, como se ha señalado, que para “el español que enamoró al mundo”, lo más subversivo en su vejez sea precisamente tener que invocar este derecho fundamental, algo que seguramente “no se lo cree”.

En esta misma línea,  Carlos Herrera ha pedido cautela, criticando el espectáculo de morbo generado en torno al caso. Se ha insistido en la importancia de aferrarse al principio sagrado de que toda persona es inocente hasta que un tribunal demuestre lo contrario, evitando así los juicios paralelos en los medios de comunicación.

Desde el entorno más cercano del cantante, como su amigo Ramón Arcusa, miembro del Dúo Dinámico, se ha defendido la inocencia de Iglesias, calificando la situación como un posible montaje. Arcusa ha sugerido que detrás de la denuncia podría haber un interés económico por parte de las denunciantes o incluso una intencionalidad política para desviar la atención mediática.

Por su parte, el propio Julio Iglesias ha roto su silencio a través de un comunicado para negar categóricamente las acusaciones. El artista ha asegurado que son absolutamente falsas y ha defendido su dignidad, afirmando con contundencia que nunca ha "abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer" a lo largo de su vida y su carrera.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.