José Antonio Zarzalejos hace balance del 8M: "Se convirtió en un mitin progubernamental del no a la guerra"
El feminismo tradicional se siente frustrado y manipulado por la "radicalidad" de un Gobierno que ha convertido el Día de la Mujer en un mitin a su favor
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La jornada del feminismo del pasado 8M ha vuelto a mostrar su división interna, con manifestaciones por duplicado y una asistencia menor que en años anteriores. Así lo ha analizado el periodista José Antonio Zarzalejos en la sección 'Sexto sentido' del programa 'Herrera en COPE', donde ha explicado que "el feminismo no tiene ahora un concepto unívoco".
El feminismo clásico y sus principios
Según Zarzalejos, la corriente más tradicional de este movimiento se inspira en la visión de la catedrática Amelia Valcárcel. Esta corriente defiende "el conjunto de teorías, agenda y prácticas que han guiado la defensa de la igualdad y la ciudadanía de las mujeres", así como la anulación del "privilegio masculino en la sociedad".
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Este sector del feminismo se opone frontalmente al transgenerismo, los vientres de alquiler y la prostitución. Son las mismas feministas, explica el periodista, que se enfrentaron a la exministra Irene Montero por la ley del 'solo sí es sí' y que critican la esclavitud de la mujer en el islam.
Choque con el Gobierno de Sánchez
Esta facción feminista, en la que se incluyen socialistas históricas como Ángeles Álvarez, ha denunciado la "podemización" del PSOE y un "mitú en el PSOE". Se sienten, además, menospreciadas por la actual ministra de Igualdad, Ana Redondo, quien, según Zarzalejos, les merece un "juicio deplorable".
La frustración es tal que, según el analista, este grupo no se movilizará en las elecciones por Pedro Sánchez ante la "inacción del PSOE" en casos como 'Bernie', 'Ábalos' o 'Salazar'. Se sienten manipuladas al comprobar cómo la radicalidad se ha impuesto a la sensatez en las políticas del Gobierno.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Esta sensación de manipulación se vio agravada, en palabras de Zarzalejos, cuando el 8M "se convirtió en un mitin progubernamental del no a la guerra", que describe como el "nuevo viejo banderín de enganche de Sánchez".
El análisis de Zarzalejos concluye que existe una contradicción en un Ejecutivo que "se ha negado a prohibir el Burka" pero, en cambio, "aprueba el cambio de sexo por mera comparecencia registral". Esta situación está provocando que "las mujeres, en tropel, estén abandonando a esta izquierda woke".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.