"¿Por qué no vieron lo mal que estaba el sistema en otras líneas, hasta el punto de rebajar la velocidad, hasta que se mataron 47 personas?"
El director de 'Herrera en COPE' analiza la actualidad que marca la jornada de este martes
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Señoras, señores, me alegro. Buenos días.
Ya son las 8, son las 7 en Canarias de este 10 de febrero. La noticia la conocíamos ayer y era que se desconvocaba la huelga de maquinistas, la huelga de trabajadores del ferrocarril, y hoy se va a intentar volver un poco a la normalidad. Yo supongo que no es inmediato; esto requiere, en fin, un calentamiento.
Vuelven los sindicatos mayoritarios al trabajo. Quedan dos sindicatos minoritarios, la CGT y el Sindicato Ferroviario, pero ya veremos qué incidencia tienen. Ayer volvía Óscar Puente de Arabia y llegó a un acuerdo con Comisiones Obreras, UGT y, sobre todo, el sindicato de maquinistas, SEMAF. ¿En qué consistía ese acuerdo? Pues en sí a todo.
Recordemos que esta gente no estaba pidiendo más nómina, no estaba pidiendo mejoras salariales, sino garantías de seguridad para ellos y para los pasajeros. Entonces hay un incremento de la inversión en mantenimiento de 1.800 millones de euros. En cinco años se mejora la flota de vehículos de mantenimiento de infraestructuras, se incorporan 3.600 trabajadores entre ADIF y Renfe y se refuerza la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Todo esto con el aval del Ministerio de Hacienda.
Y claro, aquí la pregunta es: ¿han hecho falta 47 muertos, entre Adamuz y Cataluña, para que esto se hiciera? ¿Por qué? ¿Por qué no se hizo antes? ¿Dónde estaban esos 1.800 millones para el mantenimiento del sistema ferroviario y esos vehículos de mantenimiento? ¿Dónde estaban? ¿Era cierto que el organigrama para supervisar y coordinar la seguridad era insuficiente? ¿No se hacía caso a las advertencias de los maquinistas? Vamos, ¿en qué se gastaba ese dinero?, ¿dónde iba a parar? ¿Por qué se estaban escatimando 100 millones a la red ferroviaria? ¿Por qué han tenido que esperar a que los maquinistas se plantaran?
¿Por qué no vieron lo mal que estaba el sistema en otras líneas, hasta el punto de rebajar la velocidad, hasta que se mataron 47 personas? Bueno, son preguntas pertinentes que ya iremos viendo hoy a lo largo del día. Hoy hay que ver muchas cosas. Esa es una de ellas.
Otra es cómo evolucionan los pacientes de la operación Aragón, que, en fin, como pasa siempre después de unas elecciones, hay un gran debate político los dos o tres días siguientes, un poco cansino a veces. Implicaciones para el futuro, fórmulas de gobernabilidad y tal y cual. Normalmente, el debate más intenso se produce siempre en el partido que pierde: que nos hemos equivocado, que hay que arreglar esto, que incluso dimisiones. Adolfo Suárez, Rubalcaba, Albert Rivera… gente que cogió y se fue.
Aquí el partido que se ha llevado la mayor bofetada, que es el socialista, está como si no hubiera pasado nada. Se va Pedro Sánchez a un pueblo de Jaén, le montan allí una escenita del NO-DO con una serie de groupies que le dicen “fuerza, guapo”, “come más” y estas cosas. Al fondo, muy al fondo, detrás de unas vallas, está la gente, los groupies del partido, que le silban, pero ni una palabra, ni una autocrítica, nada. Hablar del cambio climático y estas cosas, como si no hubiera pasado nada.
Peor resultado histórico. Buah, pelillos a la mar. Ahí va el PSOE directo al matadero. Bueno, ya está instalado en el matadero, pero sin decirle ni pío al responsable de esta catástrofe, que se llama Pedro Sánchez. Lo único que se le ha ocurrido decir al PSOE es que el PP engorda a la ultraderecha como los Gremlins por la noche, por una chorrada que ha soltado esta portavoz que tienen, que podrían esforzarse un poquito más los guionistas, hombre.
Pero es que eso es hoy el PSOE: un partido muerto, sin debate, sin ideas, sin pulso, que se mantiene detrás del rostro de hormigón armado de su líder. Nada, ahí sigue hasta el colapso final.
Podemos ha desaparecido. Izquierda Unida no recoge nada de lo que pierden los demás. La izquierda en su conjunto se deja miles de votos, pero ahí están con el mantra de estos años: que si la extrema derecha, que si el fascismo, que si el miedo. O España se está llenando de fascistas a toda velocidad o la izquierda está fuera de la realidad.
Se han llevado un bofetón histórico, pero por lo visto el problema lo tiene el PP y Vox no tiene que corregir nada. Hombre, a ellos les va muy bien. No paran de subir, ningún error les pasa factura, pero ¿pueden prolongar indefinidamente su negativa a entrar en los gobiernos? ¿Pueden imponer su agenda al Partido Popular cuando este les supera con mucha distancia?
Ayer dijeron que sí, que quieren entrar en el gobierno de Aragón para gestionar carteras con presupuestos. Bueno, ya veremos si se confirma o empiezan a buscar todo tipo de excusas para seguir creciendo sin mancharse con la gestión, que en el fondo es lo que quieren.
Y luego está el PP, que por lo visto es el que tiene el mayor problema de todos… y es el que ha ganado. O sea, el que pierde no tiene nada que reflexionar y el que gana debe hacer acto de contrición, propósito de enmienda y todo lo demás. Bueno, pues ayer Feijóo pidió responsabilidad al partido de Abascal y mostró su respeto a los votantes de Vox, pero también pidió respeto para los suyos, porque aquí hay una clara asimetría entre unos y otros.
Está muy bien que Feijóo sea humilde, que se humille ante Vox, perfecto. Pero no exigirle a Vox que actúe con responsabilidad y colabore en fórmulas de gobierno… El PP ya dio entrada a Vox en gobiernos autonómicos. Lo hizo Feijóo hace tres años y luego fue Vox el que salió de esos gobiernos porque no le convenía. Las urnas no le han castigado, pero eso no cambia la realidad: el PP pactó y Vox rompió esos pactos.
Vamos a ver si la realidad de llegar a acuerdos es compartida y eso llega a buen puerto, porque da la sensación, como antes contaba Jorge, de que los españoles le están diciendo al PP y a Vox: “Oigan, queremos que gobierne uno con el apoyo del otro y con las condiciones del otro, y que se entiendan”. Bueno, pues a ver si lo hacen.
Hoy publica eldebate.com algo muy interesante. Vuelve Rodríguez Zapatero, que está en Venezuela tratando de recolocarse. Hoy cuenta El Debate las presiones que Zapatero ejerció directamente sobre Edmundo González Urrutia, el presidente electo que tuvo que huir de Venezuela, para que avalara a Miguel Rodríguez Torres, un militar chavista amigo suyo. Al parecer, ofreció liberar al yerno de Urrutia —que ahora ya ha sido excarcelado tras la caída de Maduro y el gobierno de Delcy Rodríguez— a cambio de ese apoyo.
Zapatero habría realizado esas gestiones en septiembre, cuando empezaron los contactos con la administración Trump. Es una información muy interesante y también muy vergonzosa.
Y luego está el escarnio de la liberación de Garaiko Zazpiazu, alias Txeroki, un asesino de ETA condenado a 400 años. ¿Saben ustedes qué son 400 años en las cárceles españolas? Si eres de ETA y además Bildu pacta opacamente con Sánchez apoyo a cambio de liberación de presos, eso se transforma en 16, 17 o 18 años. Ha cumplido 18. Está en régimen abierto gracias a la decisión del Gobierno Vasco y, concretamente, de la consejera socialista del Gobierno Vasco.
Ya veremos qué dicen la Fiscalía y el tribunal que lo sentenció, pero bueno, un día lo dijo Arnaldo Otegi: presos a la calle y que ETA deje de figurar en las listas de organizaciones terroristas europeas. Y luego hablan estos sinvergüenzas de blanquear a la extrema derecha, quienes han blanqueado a la peor banda terrorista no solo de España, sino de Europa.
Qué sinvergüenzas.