"Como los iraníes han mentido con el programa nuclear y ante la negativa de aceptar condiciones de EE. UU., Trump se ha involucrado en esta pelea"

El director de 'Herrera en COPE' analiza los motivos por los que Estados Unidos atacó este sábado Irán

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Señoras, señores, me alegro. Buenos días. Es lunes 2 de marzo, son las 8 de la mañana, son las 7 en Canarias. Está entrando la borrasca Regina. El sol va a desaparecer en buena parte de España. Empieza por Canarias y luego coge la península, y así se va a entretener unos cuantos días por aquí.

Pero, vamos, el mundo lo que está entretenido ahora mismo es que no sabemos si va a ser una costumbre a partir de ahora, pero don Trump parece que le gusta elegir los sábados para sacudir el tablero internacional de una manera tan espectacular como temeraria. Lo de atacar un sábado a una potencia petrolífera tiene la pequeña ventaja de que tú controlas los tiempos iniciales de los mercados bursátiles. O sea, tú puedes hacer el viernes movimientos previos, pero el lunes se va a montar un pandemonio, y es lo que se ha montado ahora.

Los barriles de petróleo suben, que es lo mínimo que puede pasar después de que hayamos asistido a un escenario de guerra abierta en Oriente Próximo, con misiles volando en todas direcciones, de aquí para allá y de allá para acá, y una creciente preocupación por las consecuencias de la escalada militar.

Primero, ataque masivo de Estados Unidos contra instalaciones militares y estratégicas iraníes. Ataque conjunto con Israel, que además acabó con toda la cúpula de los ayatolás. Si la CIA tenía buena información —la verdad, está trabajando a destajo la CIA— y sabía en qué momento y en qué punto llegaba el líder supremo Ali Jamenei y toda su corte, pues el ministro de Defensa, el comandante de la Guardia Revolucionaria, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional… vamos, la crema del café, los puros, puros, puros.

Y la CIA se lo dice a Israel y se cargan directamente a Jamenei y a otros 40 jerifantes políticos, lo cual es tan goloso como temerario. Tan goloso como temerario, porque la respuesta de Irán, claro, no se hizo esperar. Se registró un lanzamiento masivo de misiles contra Israel, contra los países árabes que albergan bases americanas, también posiciones del Reino Unido y Francia en esa zona, lo que ha hecho, a su vez, que el Reino Unido y Francia, y también Alemania, se involucren en esta escalada y vayan a atosigar a Irán.

En Israel han muerto nueve personas en una sinagoga; en Emiratos Árabes también se han registrado víctimas de estos ataques; tres soldados americanos también. Bueno, ¿por qué se ha producido este ataque? Para Netanyahu está claro: después de los atentados de octubre de 2023 lanzó una estrategia de castigo a Irán: primero Hizbulá, Hamás, en fin, las milicias de Siria, y luego contra el régimen que ha financiado a todas ellas.

¿Y por qué lo hace Trump? Pues no sé, pero Israel le ha convencido. Hay quien dice que por razones de popularidad interna. Después del éxito de Venezuela, Trump buscaría otro golpe de efecto. Que sea para tapar el escándalo… a mí me parece mucho hacer para taparlo, pero bueno. Está el sector más aislacionista del mundo MAGA abiertamente en contra y hay más hipótesis de oportunidad política.

Irán está muy débil después de los ataques del año pasado. Ha desatado una carnicería en represión contra las protestas populares, que si 30.000 personas, que si 100.000. Y Trump prometió entonces apoyo a los iraníes con la esperanza de que, siendo este un plan de riesgo tremendo, los que quieran rebelarse contra el régimen puedan hacerlo apoyándose en ellos. Ya veremos si la población puede o no puede rebelarse contra el régimen. No es tan sencillo.

Irán ahora mismo no era una amenaza para Estados Unidos. No, porque venían negociando desde hacía semanas para garantizar el desmantelamiento del programa nuclear iraní. Pero como han mentido siempre los iraníes en el programa nuclear, siempre con la cantidad de uranio que están enriqueciendo, que no pega para cuestiones civiles de energía, sino para un programa militar nuclear, pues definitivamente Trump, ante la negativa de los iraníes de aceptar condiciones de Estados Unidos, ha entrado o se ha involucrado con Israel en esta pelea.

No es un golpe improvisado. Cargarse toda la cúpula de un país exige un conocimiento sobre el terreno muy acreditado y Estados Unidos ha demostrado tenerlo. Ahora, claro, la pregunta es: ¿qué capacidad tiene el régimen iraní para responder a sus enemigos una vez le han descabezado de forma tan traumática?

Atacar por doquier, no solo a Estados Unidos sino también a sus socios, ¿es un error fatal o no? ¿Cómo puede afectar este shock a Oriente Próximo, teniendo en cuenta que algunos países son gobernados por suníes pero con población chií simpatizante con los ayatolás?

Irán, de momento, ha comenzado a atacar intereses occidentales en la zona. No sabemos por cuánto tiempo, porque la inmensa mayoría de sus misiles son interceptados y la capacidad destructiva que tiene Irán es muy limitada. Ahora, el régimen puede enrocarse en la violencia, puede caer por presión popular o puede volver a negociar con Trump.

A Trump le gustaría alguien del régimen que, desde dentro, se venga a seguir con el dictado de Estados Unidos. De momento el país está gobernado por un triunvirato que integra el presidente del país, el jefe del poder judicial y el nuevo líder espiritual.

Aquí, ¿qué es lo que inquieta también? Que el petróleo se ponga como se va a poner. No estamos… nos lo contará Marc Vidal dentro de un rato, pero la guerra afecta a un punto crítico del mercado global del petróleo, que es el estrecho de Ormuz. Por ahí pasa el 20 % del petróleo mundial y también algo parecido del gas licuado.

Y luego, por otra parte, Trump buscaba otra carambola. El principal suministrador de crudo para China es Irán. Irán en este momento no puede suministrarle a Pekín. Claro, Pekín tiene que buscarse la vida en otros mercados. Es estrangular energéticamente a tu principal competidor, y ahora China tiene que buscar en otros mercados. Eso indudablemente encarece el precio del petróleo.

El Brent ha subido un 7 u 8 %, el Texas ha subido un 10 %. Y el estrecho de Ormuz… estas cosas se entienden cuando se ven los mapas. No es que lo controlen directamente los iraníes, pero ahora la inseguridad que da pasar por allí hace que muchas aseguradoras digan a los barcos: “Escúchame, ni se te ocurra meterte por ahí”.

¿Y España y Europa? Pues no estamos, y desde luego no se nos espera en ningún centro de decisión. Trump no trata con Europa. Y desde la óptica española, ¿qué quieren que les diga? Pedro Sánchez es más previsible que el mecanismo de un chupete.

A la izquierda caviar, que se pasan la vida haciéndose los feministas, gay friendly y todo eso, pero en cuanto ven que descabezan al régimen más opresor para mujeres y homosexuales son incapaces de alegrarse. Se enfadan muchísimo porque el antiamericanismo les puede.

Se vio hasta en la gala —esa gala pesadísima de todos los años— de los Goya, como hoy escribe José Peláez en ABC, donde todo lo que se muestra es estupidez, superficialidad y sectarismo.

Bueno, pues ahí tienen ustedes la posición española. Y ojo con la comparecencia hoy de Rodríguez Zapatero en la comisión de Koldo en el Senado.