"Los aragoneses van a tener que decidir hasta dónde se hunde el PSOE, hasta dónde sube Vox y si el PP puede vender la noche electoral como una subida"
El director de 'Herrera en COPE' analiza la actualidad que marca la jornada de hoy
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Señoras, señores, me alegro. Buenos días.
Son las 8 de la mañana, son las 7 en Canarias de este viernes 6 de febrero de 2026. La portada de actualidad sigue siendo el temporal, particularmente en Andalucía: más de 7.000 personas evacuadas, 100 habitantes de Grazalema. Fíjense, el pueblo más lluvioso de España huyendo de la lluvia. Ese pueblo tiene unas profundidades borrachas de agua, literalmente, y hay peligro de hidroseísmo. La Tierra está vomitando agua.
La Sierra de Cádiz es un acuífero cárstico; muchos agujeros se rellenan de agua. Claro, cuando hay más de la cuenta puede haber incluso corrientes internas y eso hace que la estabilidad del terreno donde se asienta sea mejorable, realmente, y eso crea inquietud. Puede causar en las viviendas mucho daño. Las imágenes de Grazalema, además, son pavorosas; las de Ubrique, no menos. Los pueblos se han convertido en una colección de viviendas y edificaciones colocadas sobre una cascada de agua, literalmente. Grazalema es el epicentro de este temporal, pero la verdad es que los efectos se notan en muchas localidades: Córdoba, Jaén, desbordamiento de ríos… y a ver cómo están las presas.
Vamos a esperar que todo esté en orden. Desalojos, evacuaciones, la cuenca del Guadalete a su paso por Jerez. Sevilla y Córdoba están en alerta por la crecida del Guadalquivir; de Portugal, tres cuartos de lo mismo.
Y, ya que estamos con información de servicio, les cuento la crónica del desastre ferroviario de cada día. Ayer las compañías que operan la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona han anunciado que aumentan en 25 minutos el tiempo de sus recorridos. Claro, si no pueden ir a más velocidad, esa es la previsión oficial; luego ya veremos cada viaje en concreto. La pregunta es: ya no es alta velocidad, es velocidad alta. ¿Se va a seguir cobrando la velocidad alta como si fuera alta velocidad? Dejo ahí la pregunta.
Pero hoy los supervillanos, los supermalos oligarcas a los que se enfrenta Sánchez son también parte de las noticias, porque a Sánchez todo esto de las molestias de los trenes, de las pérdidas millonarias, no le preocupa. Él está enfrascado en una batalla contra los supervillanos, feliz estirando el chicle todo lo que pueda, a ver si Elon Musk le dedica otro tuit incendiario. Ayer, en un acto de apoyo a la industria, volvió a hablar de lo suyo, de las redes sociales.
O sea, Sánchez hablando de proteger a alguien de las mentiras. ¿Se puede tener más poca vergüenza? ¿Quién nos protege a los millones de españoles de las mentiras constantes y descaradas de este tío sin escrúpulos? La mentira de la amnistía, la mentira de los indultos, la mentira de no pactar con Bildu, la mentira de no pactar con Podemos, la mentira de venir a luchar contra la corrupción, la mentira de las viviendas sociales, la mentira de los 900.000 parados ocultos como fijos discontinuos.
Sánchez es la mentira con patas y está en TikTok haciendo vídeos incluso fuera de hora y adelantándose a las cosas que pasan, y viene a presumir de que nos va a proteger de las mentiras de las redes sociales. Incluso es mentira que tenga competencia alguna para cumplir esas amenazas. Toda la regulación digital compete a Europa; esto está en el postureo, nada más.
Ayer publicaba un artículo en el New York Times en el que presumía de su regularización de inmigrantes, que sigue sin aparecer en el BOE, por cierto, que vendía como la némesis de las políticas de inmigración de Trump, pero es que también es la némesis de las políticas de control de la inmigración que se están llevando a cabo en Europa. Lo elogió inmediatamente Soros, ya no el padre, sino el hijo heredero del negocio.
Bueno, Aragón. Este domingo, programa especial que COPE les va a ofrecer desde Zaragoza con Jorge Bustos, Pilar García de la Granja y Alejandro Requeijo. No parece que ninguna de estas cruzadas fake de Sánchez vaya a reportarle ayuda a Pilar Alegría, subcandidata a las elecciones de Aragón, que debe estar contando las horas para que acabe esta campaña agónica.
La última avería ha sido la comparecencia ayer de su amigo Paco Salazar ante el Senado. Salazar es un alto cargo de Moncloa que iba para sustituto de Santos Cerdán en el PSOE cuando se produjo una revuelta interna de mujeres: se denunciaron sus conductas impropias con compañeras del partido y se vio obligado a dimitir. Todo esto habría que sustanciarlo, porque de momento Salazar es inocente mientras no se demuestre lo contrario.
Luego los medios descubrieron que Salazar había comido con Pilar Alegría y ella ofreció tantas versiones de esa comida como Carlos Mazón de su almuerzo en El Ventorro: que era un buen amigo, luego que había sido un error, luego que fue una comida para recriminarle sus conductas. Mentira tras mentira. Ayer el PP llevó a Salazar a la Comisión de Investigación del Senado y él intentó bajar el diapasón, evitar titulares, pero quizá sin querer dejó a Pilar Alegría pillada en una nueva trola: cuando le preguntaron si ella le recriminó su actitud, respondió que no, que en ningún momento le recriminó nada. Menudo favor en las últimas horas de campaña.
Aquí los aragoneses van a tener que decidir hasta dónde se hunde el PSOE, hasta dónde sube Vox y si el PP puede vender la noche electoral como una subida, aunque sea escasa, que le permita defender que la subida de Vox tiene como víctima principal no a los populares, sino a los socialistas. Esa es la clave.
Y, mientras estamos pendientes de las lluvias de Aragón, el panorama empresarial español vive una batalla cara de perro en una empresa que se llama Indra. Cuando Sánchez echó a Pallete de Telefónica, lo cambió por Marc Murtra, quien entonces presidía Indra. Colocó al frente de esa empresa, cuya mayor participación es de la SEPI, es decir, pública, a uno de sus accionistas: Ángel Escribano, que con su hermano tiene una empresa que trabaja para Indra y recibe muchos encargos de Indra. Apostaron por fusionar su empresa con Indra para darle músculo industrial. ¿Necesita Indra músculo industrial? Seguramente sí.
Ahora, ¿es razonable que el presidente de Indra impulse que Indra compre una empresa de su propiedad? A los accionistas minoritarios no les hace demasiada gracia que comprador, vendedor y administrador sean la misma persona. Tenía el visto bueno del Gobierno, pero lo ha perdido. Hay una guerra abierta en Indra y las acciones han caído un 14% en los últimos días. Ayer hubo reunión en Moncloa; todo el mundo pensaba que Escribano iba a salir con la cabeza bajo el brazo, pero garantizó su continuidad. Y este culebrón va a continuar.