Gregorio Luri, filósofo: "No entendemos por qué los juicios no son rápidos, breves, rotundos e implacables. Toda dilación nos parece sospechosa de comprenda"
El profesor de Filosofía explica en ‘Herrera en COPE’ que la falta de fe en la legalidad es un rasgo casi fisionómico del pueblo español que se refleja en su literatura
El filósofo Gregorio Luri
Madrid - Publicado el
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En un momento en que la actualidad judicial copa la atención mediática, con políticos desfilando por los juzgados y sentencias que cuestionan la separación de poderes, el programa Herrera en COPE ha puesto sobre la mesa una pregunta pertinente. En su sección ‘Laboratorio de ideas’, el presentador Jorge Bustos y el profesor de Filosofía Gregorio Luri han explorado si los españoles tienen sentido jurídico o si, por el contrario, su relación con la ley es más compleja.
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La falta de formación jurídica, por Gregorio Luri | Laboratorio de Ideas
“Amamos más la justicia que al derecho”
El diagnóstico de Gregorio Luri es pesimista y directo. Sostiene que los españoles “amamos mucho más a la justicia que al derecho” y, por ello, “no les perdonamos a los jueces que no sean omniscientes”. Según el filósofo, una sentencia debe basarse en las pruebas disponibles para estar ajustada a derecho, pero la sociedad anhela una verdad absoluta que la justicia humana no puede ofrecer. “Solo Dios puede ver la verdad, más allá de esas pruebas disponibles”, ha reflexionado Luri.
Un rasgo anómalo en la literatura
Este particular carácter jurídico ya fue observado por el escritor Ángel Ganivet, quien afirmó que no existe en el mundo una literatura que supere a la española “en contumancia a la hora de desacreditar a los jueces”. Luri ha recogido esta idea, explicando que en España “no entendemos por qué los juicios no son rápidos, breves, rotundos e implacables”. Cualquier dilación procesal es vista como sospechosa. El ejemplo literario por antonomasia es el de Don Quijote, quien “puso en libertad contra la ley, pero con un profundo amor a la justicia a los galeotes”.
No entendemos por qué los juicios no son rápidos, breves, rotundos e implacables"
Profesor de Filosofía
Este fervor justiciero, sin embargo, se transforma rápidamente en piedad. “Pasamos de justicieros a compasivos enseguida, y enterramos muy bien”, ha señalado Jorge Bustos. Una vez el culpable ha caído, la percepción cambia. “Quisiéramos ahora darle una palmadita en la espalda y devolverlo a su familia con la recomendación, 'no vuelvas a ser malo, anda'”, ha añadido Luri. Este comportamiento, según el filósofo, se ha visto desde el caso de Rodrigo Calderón en el siglo XVII hasta la percepción actual sobre figuras como Jordi Pujol.
¿Es un carácter reversible?
Ante la pregunta de si esta mentalidad puede cambiar, Luri ha invocado al político Antonio Maura, quien consideraría que no. Para Maura, “es un rasgo fisionómico del pueblo español la falta de fe en la legalidad y la propensión innata al atajo de la arbitrariedad”. Esta idea se resume en una metáfora que, según Luri, está en nuestro ADN: “Sospechamos que las leyes son como telas de araña. En ella, los animales pequeñitos y flacos quedan trabados mientras los grandes la rompen и se van”.
Para adquirir un verdadero sentido jurídico, Luri ha recordado una supuesta costumbre de los antiguos persas, que decretaban cinco días sin leyes para que la gente comprendiera que “es mejor una ley imperfecta que la ausencia de leyes”. La solución, ha concluido, requiere el esfuerzo de todos, incluidos los jueces. Finalmente, ha apuntado que la literatura española está llena de relatos donde la Virgen interviene para “enderezar entuertos”, lo que demuestra que “creemos más en la justicia divina que en el derecho humano”.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.