"La ausencia de Sánchez en el funeral de Huelva fue inaceptable: primero por su obligación de estar con las familias y la otra es que él es el último responsable del Estado de las infraestructuras"
El filósofo Diego Garrocho analiza en COPE las claves de un concepto que va más allá de la mera educación y que define la calidad de un líder político
Funeral por las 45 víctimas mortales del accidente ferroviario de Adamuz
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El fallido funeral de Estado por las víctimas de Adamuz, pospuesto sin fecha, ha puesto sobre la mesa un debate que excede la mera gestión política. La ausencia en el funeral del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, atribuida oficialmente a una petición de las familias, ha generado la sospecha de que la verdadera razón era evitar el rechazo de los afectados, abriendo una reflexión sobre la importancia del 'saber estar' en la esfera pública.
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La importancia del "saber estar", por Diego Garrocho | Laboratorio de Ideas
Este ha sido el tema central abordado en 'Herrera en COPE', donde Jorge Bustos, en ‘Laboratorio de ideas’, ha conversado con el filósofo Diego Garrocho para desentrañar el significado y las implicaciones de esta expresión, tan arraigada en la cultura popular.
Qué significa 'saber estar'
Según Garrocho, el concepto de 'saber estar' es profundamente español, enraizado en la distinción de la lengua castellana entre 'ser y estar'. No es una condición permanente, sino la habilidad de "adecuar la conducta a la circunstancia", un eco de la sabiduría griega. "En ocasiones, hay que ser solemne, en otras, campechano, y en otras, estar en silencio", explica el filósofo, subrayando la necesidad de modular el comportamiento según el contexto.
Vista general del funeral Huelva para acompañar a los familiares de las 45 víctimas mortales del accidente ferroviario de Adamuz
En este sentido, Garrocho critica las "torpezas" de algunos políticos que, en momentos solemnes, desvían la atención hacia sí mismos. Pone como ejemplo cuando el ministro Óscar Puente comentó que "había dormido poco" o cuando el propio Pedro Sánchez mencionó que "no había comido". Para el filósofo, este tipo de intervenciones demuestran una falta de sintonía con el momento y el lugar.
Un político siempre es un embajador de sus representados"
Filósofo
Una obligación para el político
La exigencia del 'saber estar' adquiere una dimensión especial en la política. Jorge Bustos apunta que un político no solo gestiona, sino que tiene la "obligación de representar a los ciudadanos", y califica de "cobarde" la actitud de Pedro Sánchez de "librarse de los momentos en los que él sabe que lo va a pasar mal". Garrocho va más allá y afirma de manera tajante: "Un político siempre es un embajador de sus representados, y que no puede distinguir entre su persona, digamos, más íntima, y su condición más profesional y de representación".
El filósofo insiste en que los representantes públicos deben aprender a diferenciar sus discursos según el escenario, ya sea un mitin, la tribuna del Congreso o una rueda de prensa. En este contexto, rescata la reflexión de un político que siempre hablaba en público pensando que "le escuchaban sus padres y sus profesores" como una buena guía de conducta.
Para poder saber estar, primero hay que estar"
Filósofo
Para Garrocho, la condición fundamental del 'saber estar' es, precisamente, estar. "Para poder saber estar, primero hay que estar", recalca. Considera que los políticos no pueden eludir su presencia en los malos momentos, pues es ahí "donde se prueba la responsabilidad de un político" y "la calidad de un líder". Calificó la ausencia de Sánchez de "inaceptable" por un doble motivo: su obligación de acompañar a las familias y su "responsabilidad política" como máximo responsable de las infraestructuras del Estado.
Pedro Sánchez durante la comparecencia ante los medios de comunicación en Adamuz, Córdoba
El arte de saber despedirse
Finalmente, la conversación derivó hacia un concepto aún más complejo: el 'saber despedirse'. Garrocho lo describe como una habilidad difícil que abarca desde la carrera profesional, donde es clave "retirarse a tiempo", hasta las relaciones sociales. Menciona el dicho inglés de que "las visitas, como a las sardinas, huelen a partir del tercer día", como una metáfora sobre no prolongar la presencia más de la cuenta.
Como colofón, el filósofo compartió una regla social que aprendió con los años: "Uno nunca tiene que ser el primero en llegar a una fiesta y tampoco tiene que ser nunca el último en irse". Una lección que, junto al 'saber estar', conforma un manual no escrito de civismo y responsabilidad, especialmente necesario en la vida pública.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.