"En teoría Trump no puede subir los aranceles a productos españoles porque vamos en el paquete de la UE; pero existen mil maneras de jorobarnos económicamente"
Jorge Bustos reacciona a las amenazas de Donald Trump de cortar el comercio con España
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Hemos explicado muchas veces que Pedro Sánchez considera la política exterior como una prolongación de su estrategia nacional. Por eso es capaz de escoltar a la flotilla de Gaza y a la vez de no felicitar por el Nobel a María Corina Machado. Para él el mapamundi es una extensión de sus pactos parlamentarios y de sus eslóganes electorales. Y eso siempre es irresponsable porque se supone que un estado serio debe tener una política exterior reconocible, estable, fiel a sus compromisos y leal a sus aliados, sin importar el color político que tengan sus gobiernos en cada momento.
Pero el presidente lleva demasiado tiempo jugando a erigirse en la contrafigura global del trumpismo y de eso que él llama la internacional ultra y ahí mete de todo, ahí mete a Netanyahu, los tecnoligarcas, Meloni, Alvise, el grupo Quirón y la pizza con piña. Estos delirios de grandeza resultan ridículos cuando ni siquiera puedes aprobar leyes en tu propio país. Pero es que ahora no solo son ridículos. Ahora que hay una guerra que involucra a todos nuestros aliados, ese juego se ha vuelto peligroso para los intereses nacionales de España. A Pedro la pose de estadista mundial se le ha ido definitivamente de las manos y las consecuencias no las va a pagar él, que le quedan dos telediarios, las va a pagar todo el país.
Pulso de Trump a España
Lo veníamos advirtiendo en este programa. Dijimos ayer que negar a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y de Morón, cuando Estados Unidos se encuentra en plena ofensiva contra Irán para rediseñar el mapa entero de Oriente Próximo, no nos iba a salir gratis. Y la respuesta de Donald Trump no se ha hecho esperar. Esto no va de que Trump te caiga bien o mal o de que esté más cerca de tu ideología o más lejos. Ya sabemos que Trump es un matón y que no es admisible hablar como lo ha hecho de un país amigo.
Pero precisamente por eso los líderes europeos responsables extreman la prudencia con él, aunque no les guste, en lugar de hacer ostentación de su discrepancia por cálculo electoral y por interés personal, como hace Pedro, olvidando que un presidente de la cuarta economía del euro y miembro de la OTAN no puede comportarse como un activista de asamblea universitaria con acné, no puede presentarse ante el mundo como un Gandhi comprado en los chinos, preocupadísimo por el derecho internacional cuando dentro de España se pasa por el forro la Constitución y levanta muros con la oposición. Eso no es ética, es cinismo. Lleva meses provocando a Trump buscando que le conteste. Así que hoy estará encantado y lo estaría todavía más si Feijóo hubiera caído en la trampa y hubiera salido a aplaudir a Trump por castigarnos. Menos mal que el líder de la oposición no ha caído y ha distinguido oportunamente entre el interés del país y la irresponsabilidad de su presidente.
Pero claro, te preguntarás ahora qué puede hacernos Trump, qué significa esa amenaza. ¿Va a subir los aranceles al aceite, al jamón, al vino? En teoría, no puede hacerlo, no solo por la sentencia contraria del Tribunal Supremo, sino porque España va dentro de un paquete llamado Unión Europea y Estados Unidos no puede premiar o castigar a sus miembros por separado. Negocia directamente todo el paquete arancelario con Von der Leyen.
Al gobierno español le ha faltado tiempo para recordarlo como el niño gamberro que corre a esconderse a las faldas de mamá Europa cuando le conviene después de haber hecho una trastada. Pero existen mil maneras de jorobarnos económicamente. ¿Puede imponernos un embargo comercial como el de Cuba? Hombre, tampoco parece verosímil semejante medida contra un país europeo. Pero Trump pronunció esta amenaza contra España durante una reunión bilateral con el canciller alemán en el despacho oval y el señor Merz declaró que aún no ha conseguido que España se comprometa a aumentar su gasto en defensa.
¿A quién le va a vender Indra su armamento después de un señalamiento tan notorio? ¿Cómo afectará a la inversión de las empresas estadounidenses en España? De momento, ayer el Ibex se hundió un 4 y medio por ciento. Creo que ha palmado 66.000 millones en dos días. ¿Y cómo nos mirarán nuestros vecinos europeos después de que Sánchez se haya permitido, además, criticar a Macron por su idea del paraguas nuclear? ¿Hasta cuándo, Pedro, vas a dejar de avergonzarnos delante de nuestros aliados?
A las 9 tiene anunciada una comparecencia el presidente en Moncloa. La vamos a analizar aquí en el parlamento, ¿no? Por cierto, eso es de demócratas, en Moncloa y sin preguntas. Y si conozco bien al personaje, que un poco lo conozco, lo que va a hacer es un Miss Universo. Va a hacerse un Miss Universo, un canto a la paz en el mundo y al derecho internacional para intentar rentabilizar electoralmente el antagonismo con Trump. O sea, va a echar más leña al fuego de la confrontación sin dejar de poner carita de no haber roto un plato, pero con un ojo puesto en las urnas en Valladolid, no en el estrecho de Ormuz.
Ojalá me equivoque y convoque elecciones, pero vamos, no lo veo.