"Esta decisión es preocupante, mis 70 empleados pueden verse afectados. Hago camisas a medida y las envío a Estados Unidos"
Testimonios de empresarios, desde camiseros a bodegueros, revelan en 'Herrera en COPE' su preocupación por las consecuencias de una crisis diplomática
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La posibilidad de una crisis comercial con Estados Unidos ha generado una notable inquietud en el tejido empresarial español. Una preocupación que va más allá de las grandes cifras macroeconómicas y que afecta directamente a pequeñas y medianas empresas. En el programa 'Herrera en COPE', en la sección 'La Hora de los Fósforos', Alberto Herrera ha dado voz a los empresarios que "no han tenido la mejor noche del día" ante la incertidumbre.
El desvelo de un camisero manchego
Uno de los testimonios más elocuentes ha sido el de Antonio, gerente de una empresa de Consuegra (Castilla-La Mancha) con 70 trabajadores dedicada a la fabricación de camisas a medida. Su negocio, que lleva siete años intentando consolidarse en el mercado estadounidense, se enfrenta a un futuro incierto. "Nosotros mandamos una a una, y no estamos dentro de los macro números, pero sí de 70 personas que hay detrás", ha explicado.
Somos 70 personas que hay detrás también, que se pueden ver afectadas"
Gerente de una empresa que fabrica camisas a medida
Para Antonio, el esfuerzo ha sido titánico, un trabajo de "ir con maleta arrastrando por medio de Estados Unidos". Por ello, este tipo de noticias son, en un principio, "inquietantes", pero derivan rápidamente en una preocupación económica real. La amenaza de una ruptura comercial pone en jaque años de dedicación y un proyecto vital para decenas de familias.
Incertidumbre en el campo y la tecnología
El sector agroalimentario comparte este desasosiego. Julio Roda, director general de Agro-Sevilla, el mayor exportador mundial de aceitunas, ha calificado la noche de "toledana" y ha descrito la situación actual como de "mucha incertidumbre", algo que "es malo para la economía y los negocios". Para su compañía, el mercado norteamericano representa alrededor del 20% de su negocio, un volumen ya afectado desde 2018 por aranceles a la aceituna negra.
Desde el ámbito tecnológico, María, gerente de una empresa de software, ha compartido una historia similar. Justo en diciembre, su compañía se animó a abrir una filial en Estados Unidos y actualmente tramita el visado para un comercial. "Estamos viviendo esto, pues, con mucha preocupación y con un poco de desánimo", ha confesado en antena.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
La preocupación de María se ha visto confirmada por su abogado en Estados Unidos, quien ya les ha advertido de "ciertos retrasos en los trámites de la obtención de visados". Mientras, su delegado comercial en el país constata que "está sonando el nombre de España con fuerza y con nombre negativo".
El miedo al boicot y el daño a la imagen
Javier, propietario de una pequeña bodega familiar, también ha expresado su temor. Para su empresa, que exporta cerca de un millón de botellas a Estados Unidos, este es un "mercado de peso". Ha descrito el panorama actual como un cúmulo de despropósitos que provocan un "miedo bastante notable".
Más allá de las barreras comerciales directas, el presentador, Alberto Herrera, ha puesto el foco sobre otro riesgo: el daño a la imagen de España y la posibilidad de un boicot a los productos nacionales. Como ha señalado, los consumidores estadounidenses "son muy patrióticos", y una percepción negativa del país podría llevarles a preferir productos de otras nacionalidades, un daño colateral que los pequeños exportadores temen por encima de todo.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.