Mercedes Gil Campos en 'Herrera en COPE': ''Sufrimos un aumento de obesidad infantil''.
La doctora ha sido partícipe de un estudio que analiza el impacto que tiene una dieta saludable en niños con obesidad. El número de niños con obesidad vuelve a aumentar en España.
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Mercedes Gil Campos Doctora en Pediatría, es una de las responsables de haber llevado a cabo un estudio en el que se analizan los efectos que tiene hacer una dieta saludable en los niños con obesidad.
Según la doctora, en España, país conocido por ser el paradigma de la dieta mediterránea, aún queda mucho trabajo por hacer con respecto a nuestros hábitos alimenticios. ‘’En Andalucía, por ejemplo, no llegamos a obtener la puntuación en los test de adherencia a la dieta mediterránea que probablemente tenían nuestros abuelos. Es cierto que nuestra dieta suele ser mejor que en otros países, pero todavía nos queda mucho por mejorar para poder conseguir una dieta mediterránea totalmente saludable. Por ejemplo podemos observar una disminución del consumo de legumbres, alimento que antes formaba parte del plato diario de todas las familias y ahora con suerte se consume una vez a la semana. Creo que podemos recuperar ese hábito fácilmente. Es un alimento barato, solo tenemos que dedicarle tiempo y atención para recuperarlo’’.
La tendencia de la obesidad infantil sigue creciendo en nuestro país. ‘’En España, hace unos 10 años, hubo un aumento de la obesidad infantil, especialmente en rangos de edades pequeños, concretamente en niños de entre 6 y 10 años. Después, tras una serie de campañas de concienciación sobre la alimentación vimos una cierta tendencia a que esa prevalencia se estabilizara. Sin embargo, el índice de niños con obesidad ha vuelto a empeorar. No se si ha sido a causa de la pandemia y el volver a hábitos no saludables lo que ha hecho que volvamos a tener cifras preocupantes’’.
A pesar de este incremento del número de niños con obesidad infantil, la doctora opina que la solución al problema no pasa por adoptar la decisión de prohibir terminantemente ciertos alimentos a niños de entre 5 y 7 años. ‘’No deberían de existir alimentos prohibidos, pero sí es cierto que tenemos que saber que hay alimentos que tienen que ser de consumo habitual y otros de consumo muy esporádico. Desde luego los dulces que se vayan a consumir deberían ser de elaboración casera, de harina integral, con el mínimo azúcar posible, pero desde luego no deberían consumirse de forma frecuente. Deberíamos tomarlos una vez al mes.
El problema de la obesidad infantil tiene diversas causas. Entre ellas están la proliferación cada vez mayor de alimentos procesados y también el sedentarismo. ‘’Los productos manufacturados han sido culpables, en cierta medida, de estos cambios de hábitos. La gente cocina menos, piensa que la comida rápida es más rápida, cuando en verdad no es así. Un bocadillo es una comida igualmente rápida, pero no es una comida basura como puede ser la bollería industrial. Sin embargo, tenemos esa percepción de que los productos manufacturados son de mejor calidad que los que nosotros podemos cocinar’’.
‘’Otro de los principales factores que ha provocado que haya tanta obesidad es el sedentarismo. Hay países en los que la actividad física es diaria en los colegios, pero en nuestro país eso es una asignatura pendiente. Tenemos que buscar que, dentro de que los niños usen plataformas digitales y dispositivos móviles, que los usen de forma útil para que puedan tener momentos de actividad física de forma reglada’’.
Los padres tienen que cuidar especialmente la alimentación de sus hijos en determinadas etapas de la vida de estos. En aquellas en las que la demanda de alimentos se hace más imprescindible. ‘’Hay una edad en la que tenemos que tener mucho cuidado, son los 6/7 años. En esta etapa se produce algo que se llama el ‘rebote adiposo' y tenemos que intentar no incrementar la ingesta energética. Luego en la pubertad, en la edad del estirón, las necesidades son mayores, por lo que si el niño no coge peso de manera excesiva se le puede permitir comer mayor cantidad de alimentos, porque su cuerpo lo necesita, pero hay que tener especial cuidado con que haya una diversidad y equilibrio de nutrientes. Hay que prestar determinada atención al consumo de lácteos, que en los últimos años se ha reducido mucho a causa de determinadas modas y desde la etapa de la infancia hasta que se termina el crecimiento es absolutamente obligatorio que los niños consuman lácteos para que tengan una formación ósea adecuada’’.