Cruz Morcillo en 'Herrera en COPE': ''Agredir a un policía sale a 50€''
La periodista hace un repaso en el plató de Herrera en COPE de la situación actual con respecto a las agresiones a agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Cruz Morcillo es periodista de sucesos y colaboradora de Cadena COPE. La criminalidad ha aumentado alrededor de un 7% este año. La periodista jienense nos explica a qué se debe este aumento de agresiones a agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado. ‘’Hablé con muchos de los que trabajan en la calle y los sindicatos de guardias civiles ellos repiten que falla el principio de autoridad. Hace 10 años aparecía un informe en la calle y la gente lo respetaba, ese principio, si no ha desaparecido, está muy diluido en determinadas personas, pero además en personas que no tienen por qué ser delincuentes. Son gente aparentemente normal que acaba pues insultando a los agentes o tirandoles un objeto o rompiéndoles la camiseta. Ayer mismo vi un agente al que le dieron un bocado en el antebrazo y se tuvo que poner una vacuna’’.
Morcillo explica que no solo la la falla del principio de autoridad es la raíz de estos problemas. ‘’Hablan de muchas más causas además. Cuando un problema va creciendo y parece que se enquista y va a más la causa de este no es única. Denuncia que hay una falta de formación. La formación policial, con todo lo que han cambiado la calle, el delito, la gente y su comportamiento tiene que adecuarse a ello’’.
Hay muchas reclamaciones por parte de agentes policiales. Estos demandan que la formación se actualice. Su asociación paralela en la guardia civil hace una formación cada 3 meses para ver cómo defenderse en determinados altercados.
Otro tema de relevancia es el de la defensa legítima por parte de los agentes y el uso de armas como la pistola táser. ‘’Es complicado regularlo pero está regulado jurídicamente. Si cada policiía lleva una táser y una cámara que grabe esa actuación no tiene por que haber ningún problema. El uso de la táser es un punto intermedio entre tener que utilizar una porra extensible o su propia fuerza o tener que utilizar un arma de fuego. Hay también reivindicaciones con los chalecos, los agentes dicen que no hay uno para cada uno de ellos’’.
Hay agentes que incluso temen consecuencias legales o laborales por actuar en legítima defensa, principalmente por el hecho de que a día de hoy pueden ser grabados por cualquier persona. ‘’Me comentan que los agentes tienen miedo a que les graben, no por miedo a que les graben porque estén haciendo algo incorrecto sino porque quizás les graban, les editan el vídeo, se viraliza y a veces quedan como auténticos patanes, cuando en verdad han efectuado una actuación correcta de la cual no hemos visto el principio y por esta descontextualización de la actualización policial pueden acabar denunciados. Me decían: ‘’Acabamos teniendo que dar más explicaciones nosotros a nuestros jefes de las que tiene que dar el presunto delincuente ’’. Y esto no debería ser así.’’
Agredir a un agente de seguridad del estado sale barato .Los agentes denuncian que no hay castigo ni inmediato ni a largo plazo. La multa por agredir a un policía va de 50$ a 200$. ‘’Agredir a un político o un juez se considera delito de atentado y ello puede acarrear una pena de cárcel de entre 6 meses a 6 años. En cambio el delito básico por agredir a un policía de los 3 cuerpos va de 6 meses a 3 años, pero lo normal es que acabe solo en una multa. El tipo de Cangas de Onís, por ejemplo, ya tenía antecedentes y ya había sido detenido por atentado. Estaba fuera de sí y podría haber dejado en el sitio al guardia civil, el fiscal pidió prisión, que no es lo habitual, y no fue a prisión, quedó en libertad y sin ningún tipo de control, porque parece que tiene algún problema mental. Eso es problema de la ley y de como se aplica. La policía reclama que esos tipos básicos se agraven. Por ejemplo en este caso requieren que se adopten medidas cautelares, meterlo en prisión preventiva o ponerle una orden de alejamiento''.
''Un último problema que apuntan los agentes es que en casi todos los casos hay presencia de alcohol, o de drogas o de ‘la churri’, como ellos le llaman. Se envalentona porque están con una chica y muchas veces son muchas veces las chicas las que les incitan y les dicen: ‘’¡no te cortes, pegales, atácales!’’. También en un gran número de casos estos sujetos presentan enfermedades mentales vinculadas al consumo de drogas''.