"Qué necesario sería hoy el comentario de una matriarca sabia que se dirigiese a un par de imbéciles, leyendo lo que escriben los líderes del mundo en las redes sociales... da vergüenza ajena"
Cristina reflexiona sobre el Día de la Mujer y el complicado escenario internacional, en crisis tras el comienzo de la guerra en Oriente Medio
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¡¡¡Muy buenos días España!!! Sólo faltabas tú, muy bienvenido. Soy Cristina López Schlichting…
Es domingo ocho de marzo y va a seguir lloviendo, en especial en el Cantábrico, noroeste de la península y en Baleares. La semana viene cargadita de agua.
Es ocho de marzo, Día de la Mujer Trabajadora y, por ende, Día de la Mujer. Enhorabuena a todas. Somos distintas y especiales y por eso hemos de felicitarnos. Por introducir en el mundo una novedad que lo hace rico y poliédrico, diferente. Curiosamente, esa peculiaridad de lo femenino les cuesta a muchas de nosotras una vida cruel, en especial más allá de occidente.
Por ser mujer hay muchos seres humanos que no pueden ir a la escuela. Por ser mujer hay muchos seres humanos que son mutilados genitalmente o casados en la infancia. Por ser mujer, y eso también ocurre entre nosotros, se ningunea y explota a muchos seres humanos. Todos los años mueren cientos de mujeres asesinadas sólo por serlo. ¿Cuántas de nosotras ganan menos que sus compañeros por iguales trabajos? ¿Cuántas no pueden llegar a cargos superiores porque desconciertan a los superiores con su forma distinta de ser y se topan con el techo de cristal?
Existe aún mucha explotación en oficios que se consideran femeninos por excelencia, por ejemplo el empleo doméstico, y aún pervive cierta idea de que hay seres humanos más capaces de planchar o de coser por razones genéticas.
Hoy es un día para reflexionar. Y también es un día para celebrar la extraña y enriquecedora idea de que los seres humanos sean hombres y mujeres, de que la humanidad no se reproduzca por partenogénesis y requiera del amor entre diferentes para continuar en la historia. La alteridad, el otro, el distinto, qué regalo. Menuda creatividad.
Día de la Mujer
Y cuán necesario sería precisamente hoy el comentario de una mujer vieja, por ejemplo una experimentada y sufrida matriarca de pueblo, que se dirigiese a un par de imbéciles para soltarles un soplamocos, leyendo lo que escriben los líderes del mundo en las redes sociales y que da vergüenza ajena.
En su último mensaje sobre la guerra escribe Donald Trump: “Estoy considerando seriamente la destrucción social en zonas y grupos de personas que hasta ahora no se habían considerado como objetivo, por la mala conducta del régimen islámico. Hoy Irán recibirá un duro golpe”.
A semejantes afirmaciones pueriles y crueles, como de compañero aficionado al bullying, muy peligrosas porque no acontecen en una clase, sino en el escenario mundial, respondía el cuartel general que coordina los ejércitos iraníes con un comunicado que amenazaba: “Todas las bases militares e intereses del criminal Estados Unidos y del falso régimen sionista, Israel, en tierra mar y aire serán el objetivo principal de los golpes intensos y contundentes de las poderosas fuerzas armadas de la República Islámica de Irán”. Qué oratoria ridícula por favor.
Se trataba de desmentir al moderado presidente Mazud Pezeskian que había afirmado ayer que Irán no atacaría más a sus países vecinos y se había disculpado con los emiratos.
Las espadas siguen en todo lo alto y los cadáveres de soldados americanos empiezan a ser enterrados en EEUU. Ayer recibieron honores los seis primeros. Hay que ser madre para sentir en toda su profundidad lo que supone esta pérdida.
Y siguiendo con machitos, ayer Pedro Sánchez recibió aplausos y ardientes adhesiones en la campaña electoral de Castilla y León, concretamente en Soria, al enarbolar la bandera del 'No a la Guerra'. En lo de hacer la pelota no hay distinciones entre hombres y mujeres.
Por favor, qué vergüenza ajena. Está claro que los pendones y los eslóganes sirven lo mismo de ida que de vuelta, todo sea por las encuestas y los resultados electorales.