Fernando Martín se rebela contra el 'dopaje amoroso' que sufren los padres cuando se convierten en abuelos

El humorista relata en 'Fin de Semana' con Cristina López Schlichting su experiencia personal con el radical cambio en el trato que reciben los hijos y los nietos

Redacción Fin de Semana

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El colaborador y humorista Fernando Martín ha compartido una divertida y personal reflexión en el programa 'Fin de Semana' de COPE, conducido por Cristina López Schlichting. El tema central de su intervención ha sido el asombroso cambio que experimentan los padres cuando se convierten en abuelos, una transformación que ha descrito con humor e ironía, basándose en su propia experiencia.

De la exigencia a la alabanza desmedida

Martín ha recordado la alta exigencia de sus padres durante su infancia. "Llegaba del colegio con un 8,5 en lengua y literatura, y me decía mi padre, bueno, no está mal, pero podría estar mejor"

Fer y Cris

Esta vivencia contrasta fuertemente con el trato que reciben sus hijas, a las que sus abuelos colman de elogios. Con humor, ha señalado que sus padres se exceden en halagos como "¡qué lista eres!" e incluso se plantean si sus nietas tienen "altas capacidades" u "oído absoluto". Esta diferencia, según el humorista, le ha llevado a desarrollar un alto nivel de autoexigencia: "Soy muy exigente conmigo mismo y todo viene de esa época".

El humorista ha definido esta sobreabundancia de elogios como un "dopaje sentimental" o "dopaje amoroso", que transforma por completo la actitud de los abuelos. Mientras que a él le costaba una "penitencia de una semana entera" conseguir una simple chuchería, para sus hijas los dulces son una constante en casa de sus padres.

Abrazos, dinero a escondidas y 'looks' de artista

La generosidad de los abuelos también se manifiesta en el afecto y el dinero. Fernando Martín ha explicado que recibir un abrazo de su padre era un hecho excepcional, reservado para ocasiones como "un entierro o algo de eso". Sin embargo, ahora ve a su padre "todo el día dándole abrazos a sus nietas". Además, ha desvelado que les da dinero a escondidas: "Yo no he tenido paga en la vida", ha afirmado, mientras que sus hijas "están forradas con las monedas de los abuelos".

Fernando Martín con Cristina 

Otro de los puntos que más ha llamado la atención del colaborador es el trato que reciben las creaciones artísticas de sus hijas. Ha recordado con nostalgia cómo sus ceniceros de arcilla o gatos de escayola acababan olvidados en un cajón. En cambio, los dibujos de sus hijas, que ha calificado con humor como "auténticos dibujos de mierda", son expuestos en casa de sus padres "como si fuera el Tissen Bornemitza", ocupando neveras y paredes.

La 'venganza' de los celos

Esta "diferencia de amor", como él mismo la ha calificado, le ha provocado ciertos "celos". Por ello, Fernando Martín ha concluido su monólogo anunciando, en tono de broma, la decisión que ha tomado. A partir de ahora, cuando su madre le pida ayuda con una tarea habitual como ordenar los canales de la televisión, su respuesta será muy diferente. "Le voy a decir: 'Que te los ordenen tus nietas, que tienen altas capacidades'", ha sentenciado el humorista, provocando las risas en el estudio.

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