"El agua con gas antes era una cosa marginal para gente extravagante, para gente rara..., como los que jugaban al rol en el recreo"

El cómico analiza con humor en 'Fin de Semana' el imparable ascenso de una bebida que hasta hace poco era considerada una extravagancia para "gente rara"

Beatriz Pérez Otín

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La creciente tendencia de consumir agua con gas se ha convertido en el centro de un divertido debate en el programa Fin de Semana de COPE. El cómico Fernando Martín ha compartido con Cristina López Schlichting su perplejidad ante el auge de esta bebida, admitiendo que cada vez más gente a su alrededor la pide, un cambio que observa con una humorística desconfianza.

De bebida para "raros" a producto estrella

Martín ha recordado cómo, hasta hace pocos años, el agua con gas era un producto marginal. "Antes era una cosa marginal para gente extravagante, para gente rara, como los que jugaban al rol en el recreo", ha afirmado. Según el humorista, pedirla en un bar tradicional como el ‘Bar Jacinto’ provocaba la extrañeza del camarero, ya que solo se encontraba en locales de nombres sofisticados.

Sin embargo, la situación ha cambiado radicalmente. "Lo peor y lo más preocupante es que de repente todos los bares de este país tienen agua con gas", ha lamentado Martín. Ha descrito este fenómeno como una trampa en la que todos han caído, permitiendo que los aficionados a esta bebida, a los que llama "aguacongasistas", salgan de sus "guaridas".

Es tan grande vuestro envalentonamiento, que pedís agua con gas en voz alta"

Durante su intervención en el programa de Cristina López Schlichting, el colaborador también ha criticado con ironía la supuesta actitud intelectual de quienes consumen esta bebida. Se pregunta si se creen "Jean Paul Sartre" y sugiere que miran a los demás "poniendo en duda la salubridad de nuestra cerveza". Martín ha destacado la audacia de estos consumidores: "Es tan grande vuestro envalentonamiento, que pedís agua con gas en voz alta".

Las exigencias del "aguacongasista"

Martín también ha compartido una anécdota sobre las "exigencias" de los bebedores de agua con gas, poniendo como ejemplo a su amigo Jorge. "Se pide agua con gas y no entiende por qué a él nunca le ponen unas patatas como al que se pide una Coca-Cola", ha explicado. El cómico ofrece una peculiar razón para esta distinción en el servicio.

No se puede ser divertido y aburrido a la vez"

Según su teoría, el aperitivo depende del nivel de "diversión" de la bebida. "No se puede ser divertido y aburrido a la vez", ha sentenciado. Con sorna, ha añadido que si existieran "patatas fritas no crujientes", quizás se las pondrían a los que beben agua con gas, pero que las crujientes y sabrosas están reservadas para bebidas más entretenidas.

Para concluir su humorística diatriba, Fernando Martín ha lanzado una broma final refiriéndose a las amenazas de Vladímir Putin sobre cortar el suministro de gas a Europa. "Estás tardando", ha espetado, sugiriendo que esa podría ser una solución definitiva para acabar con una moda que, a su juicio, ha llegado demasiado lejos. Por su parte, Cristina López Schlichting, quien se había confesado "absolutamente adicta", ha encajado los comentarios con humor.

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