TENDENCIAS EN BODAS 2026
Vuelve el velo y triunfa lo exclusivo: el diseñador Alejandro de Miguel desvela las claves de las bodas de 2026
El diseñador de la reina Sofía analiza en 'Fin de Semana' de COPE cómo las novias de hoy buscan vestidos únicos, sencillos y hasta desmontables para su gran día
Publicado el
3 min lectura
El diseñador Alejandro de Miguel, conocido por vestir a personalidades como la reina Sofía, ha desvelado en el programa 'Fin de Semana' de COPE con Cristina López Schlichting las tendencias en moda nupcial para las bodas que vienen. La principal conclusión es que las novias actuales buscan una mayor implicación en el proceso creativo. "Quieren vestidos, pues únicos y exclusivos", afirma el diseñador, subrayando el deseo de las novias de "disfrutar de esa experiencia" y tener una pieza que refleje su personalidad.
Minimalismo frente a los volúmenes
A pesar de que en las pasarelas se ven siluetas voluminosas o faldas 'bubble', De Miguel asegura que la demanda real se inclina hacia otro lado. "La gente me está pidiendo cosas muy sencillas y prácticas", explica. Se valora una tela bonita y un vestido de costura bien hecho, marcando un contraste con modas pasadas como el icónico y voluminoso vestido de Lady Di en los años 80. Para el diseñador, lo fundamental es que la elección se alinee con la personalidad de la novia y el estilo de la boda.
Otro elemento que regresa con fuerza es el velo. "A mí me encanta. Nos lo están volviendo a pedir mucho", comenta el diseñador. Describe el momento en que "el novio te quita el velo y lo echa para atrás y te da un beso" como "tan romántico, tan bonito". Según De Miguel, un velo largo, que puede llegar casi hasta los pies, aporta una gran elegancia a la entrada de la novia, aunque matiza que "no a todo el mundo le queda bien".
La gente me está pidiendo cosas muy sencillas"
La funcionalidad: vestidos desmontables
Una de las peticiones más extendidas son los vestidos desmontables, una tendencia que busca la versatilidad para la celebración. Las novias desean una entrada triunfal con cola larga y mangas, pero luego quieren "que se quite la cola, que se quite también las mangas" para estar más cómodas. Sin embargo, esta solución no siempre es la ideal. "Muchas veces que es más sencillo hacerse dos vestidos que que hacer toda esta complicación de corchetes ocultos", advierte Alejandro de Miguel.
Es más sencillo hacerse dos vestidos que que hacer toda esta complicación"
El diseñador diferencia entre las bodas convencionales y las de las celebridades, donde se pueden ver hasta cinco o seis cambios de vestuario. "Eso es para la exclusiva, eso es en las famosas que les patrocinan las casas de novias", aclara. Para la "gente de a pie", lo habitual es uno o como mucho dos vestidos. Esta decisión también está ligada al presupuesto, ya que con un coste medio de 25.000 euros por boda, algunas parejas "se gastan la mitad en el vestido".
El color: del blanco a los tonos pastel
En cuanto al color, la tradición se mantiene: las novias siguen eligiendo el blanco y sus tonalidades derivadas. Alejandro de Miguel, sin embargo, propone añadir toques de color a través de los complementos, como joyas con coral, esmeraldas o turquesas, que además "da buena suerte". La elección del vestido también debe adaptarse al entorno, como un diseño "lencero muy bonito" para una boda en Ibiza.
Para las invitadas y madrinas, la paleta es más amplia. El diseñador recomienda "colores calmaditos y que favorezcan", como los tonos camel, verdes, azules pastel y el crudo. De Miguel subraya la diferencia entre "el color que te gusta y otra cosa es el color que te favorece", aconsejando elegir un tono que realce la belleza personal por encima de las tendencias impuestas por la industria, que a menudo limita la variedad por razones económicas.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.