Un paseo a ciegas por la Ribeira Sacra

Conoce la historia de Francisco Javier Almuíña, un hombre invidente que sirve de guía de la Ribeira Sacra

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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No hay más ciego que el que no quiere ver. Porque ver realmente es una voluntad, no una capacidad sensitiva. A veces, en la vida, nos topamos con personas que aún teniendo la capacidad... no consiguen ver. Otros, en cambio, demuestran que la posibilidad de ver tiene más relación con la voluntad y con el deseo de sentir y dejarse llevar.

Ese es el caso de Francisco Javier Almuíña. Un hombre de 58 años que cada día recibe en su casa, la Ribeira Sacra, a grupos de turistas que están deseosos de sentir. Que no de ver. Porque Francisco, que es invidente desde 2012, les invita a dejarse llevar por la naturaleza cautivadora de Ribeira Sacra.

Él no se considera guía turístico, Francisco Javier Almuíña ejerce en realidad de anfitrión de los recuerdos de toda una vida: “las personas pocas veces necesitamos guías, sabemos caminar, sabemos ver, contemplar, usar todos los sentidos, y de lo que se trata simplemente es de acompañar y de contar esas pequeñas historias sobre las cosas que nos rodean”.

Según nos ha contado en 'Fin de Semana' con Rosa Rosa, para Francisco Javier Almuíña es clave la relación que establece con cada una de las personas que acude a sus visitas: “Es una relación de confianza mutua. Cuando nos ponemos unos en manos de los otros realmente funcionan esas sinergias”

Además, Francisco Javier reconoce que le “ayuda que cada persona que viene trae sus recuerdos, sus inquietudes y sus deseos e intentas ponerte un poco en el lugar de ellos para que abran todos sus sentidos a lo que se les está mostrando”. Francisco Javier nos ha contado también que organiza incluso visitas nocturnas en la zona para que el turista pueda experimentar y dejarse llevar por la zona, como hace él cada día.