Los regantes claman por el mal estado de los embalses y exigen 100 millones para no perder más agua
La falta de capacidad y el deterioro de las presas en España provoca que se vierta al mar agua vital para los periodos de sequía
Murcia - Publicado el
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La Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore) ha solicitado al Gobierno una inversión de 100 millones de euros al año para el mantenimiento de presas e infraestructuras hidráulicas. Esta petición surge tras las denuncias de varias comunidades de regantes por el “desperdicio” de agua que se ha producido durante el reciente tren de borrascas, una situación que califican como “una verdadera pena”.
Una red de embalses deficiente
Según la federación, el problema reside en que un tercio de las presas estatales necesita refuerzos estructurales urgentes y el 65% requiere renovar sus sistemas de vigilancia. Esta situación se agrava por la falta de capacidad de los embalses, que obliga a soltar agua. El propio Ministerio de Transición Ecológica (MITECO) reconoció en un informe de diciembre que los sensores de las presas “se habían descuidado durante años”.
Para los regantes, esta situación es ilógica en un país con ciclos de lluvia y sequía. Lucas Jiménez, presidente del Sindicato Central de Regantes (SCRATS), lamenta que el agua no se aproveche. “Cuando, como ocurre en el presente año, ese agua con esa abundancia provoca incluso daño en el litoral, pues no parece tener mucha lógica que no se pueda retener y se pueda aprovechar para otro uso”, ha señalado.
No parece tener mucha lógica que no se pueda retener y se pueda aprovechar para otro uso"
Presidente de SCRATS
La cuenca del Segura, un caso paradigmático
La cuenca del Segura es un claro ejemplo de esta paradoja. Sus pantanos han cuadruplicado las existencias de agua desde que comenzó el año hidrológico. Sin embargo, se podría haber almacenado más, según Jiménez, si se hubiera acometido el recrecido de la presa de Camarillas, lo que habría sumado 150 o 160 hectómetros cúbicos más, el doble de lo que almacenaba la cuenca al inicio de la campaña.
Además, los regantes critican que el embalse más grande de la cuenca, el del Cenajo, solo alcance el 25% de su capacidad mientras vierte agua al Mediterráneo. A esto se suman otras infraestructuras que operan a medio gas por su deterioro, como el canal que abastece a La Pedrera, el Sifón de Orihuela o el túnel Talave-Cenajo.
Es una verdadera pena el desperdicio de agua que se está produciendo por el mal estado de presas, canales y tuberías"
Presidente de SCRATS
Actuaciones urgentes
Ante esta situación, Fenacore reclama la construcción de 27 nuevos embalses que ya estaban previstos en planes hidrológicos anteriores. Por su parte, Lucas Jiménez califica el recrecimiento del embalse de Camarillas como la “actuación estrella”, una obra que considera paralizada “por cuestiones políticas territorialistas” y que culminaría el sistema de regulación de la cuenca.
El sector primario defiende la necesidad de apostar por el almacenaje de agua como una solución de ingeniería probada en España. El objetivo es crear una despensa para los periodos de escasez, que “seguro que dentro de 2 o 3 años” llegarán, y así garantizar tanto los consumos humanos como la viabilidad de las explotaciones agrarias.
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