Un punto sin consuelo para un Real Murcia en caída libre
El equipo grana firmó un pobre empate ante el CD Teruel que confirma su crisis de resultados y sensaciones, mientras el equipo se aleja del ‘play off’ y el mercado de invierno entra en sus horas decisivas
Pobre empate del Real Murcia en La Pinilla
Murcia - Publicado el - Actualizado
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El Real Murcia sumó este domingo un empate tan gris como preocupante en tierras aragonesas frente al CD Teruel. Un punto que sabe a poco, casi a nada, y que deja al conjunto grana con solo dos puntos en las últimas cuatro jornadas. Pese a que su entrenador insista en lo contrario, el equipo ha entrado de lleno en una crisis que amenaza con descarrilar una temporada que hace apenas un mes parecía lanzada.
Instalado en la mediocridad, el Murcia sigue fuera de los puestos de promoción de ascenso y empieza a deslizarse peligrosamente por la clasificación.
Ni juego ni respuestas
Moyita volvió a jugar
El conjunto dirigido por Adrián Colunga volvió a ofrecer una versión muy alejada de la que cerró 2024, cuando encadenó resultados y fútbol para situarse en la pelea por el ‘play off’. En Teruel, el Murcia no supo leer el partido ni adaptarse a un rival con un plan muy definido: presión, interrupciones constantes y un campo minado para dificultar la circulación del balón.
Los granas apenas encontraron resquicios. La única ocasión clara llegó tras un buen desmarque de Ekain, pero su remate no estuvo a la altura. Fue un espejismo en un encuentro espeso y sin profundidad.
Sin desborde y sin soluciones
La ausencia de Víctor Narro, indispuesto y fuera de la convocatoria, volvió a dejar al descubierto una de las grandes carencias del equipo: la falta de futbolistas desequilibrantes. El Murcia carece de desborde, de jugadores punzantes capaces de romper líneas y generar peligro real.
La segunda mitad avanzó con un Teruel cada vez más atrevido, incluso llegando a inquietar a Gazzaniga. Desde el banquillo tampoco llegaron las soluciones. Colunga movió fichas primero con Sergio Moyita y David Vicente, y después con Flakus y Álvaro Bustos, pero el equipo no mejoró ni cambió el guion.
Un punto que no frena la caída
El empate final fue casi un alivio para un Murcia que terminó el partido más cerca de perder que de ganar. Cuatro jornadas sin conocer la victoria y una sensación creciente de bloqueo colectivo e individual. Con Colunga, antes, el equipo lo ganaba todo; ahora, nada.
Las próximas horas se presentan frenéticas con el cierre del mercado invernal. El equipo tiene muchas cosas que corregir y se esperan movimientos de entradas y salidas. El ‘play off’ se encarece y el margen de error se reduce.
La única alegría, Alcaraz
Los cerca de 300 aficionados granas desplazados a Teruel apenas encontraron motivos para celebrar. La mayor alegría llegó al descanso, cuando se conoció la victoria de Carlos Alcaraz sobre Novak Djokovic en la final del Abierto de Australia. En el césped, el Murcia volvió a quedarse muy lejos de lo que exige un aspirante al ascenso.