El mago Imanol Ituiño y la actriz Mertxe Gil se preparan para el irreverente carnaval de Bilbao

Los elegidos para encarnar a los icónicos Farolín y Zarambolas de 2026 comparten su ilusión y ganas de un festejo que promete ser grotesco y transgresor

Susana Marqués Iruarrizaga

Vitoria - Publicado el

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A tan solo dos semanas de su inicio, el carnaval de Bilbao ya tiene a sus protagonistas para 2026. El mago Imanol Ituiño y la actriz Mertxe Gil han sido designados como Farolín y Zarambolas, respectivamente, por la orden botxera. Ambos han recibido la noticia con una mezcla de sorpresa y honor, confesando tener "muchas ganas de que llegue el carnaval".

La designación supone "una responsabilidad muy grande", según ha reconocido Ituiño a COPE Euskadi al recordar a ilustres predecesores como Javier Clemente. "Son como el Javier Clemente de Hacendado", ha dicho. Para Gil, la sorpresa inicial dio paso a la emoción: "Ama, vaya honor".

Un festejo para romper las normas

Uno de los momentos más singulares del carnaval bilbaíno es el juicio a Farolín y Zarambolas, que arranca con su detención en el Teatro Arriaga y culmina en la Plaza Nueva. Como ha explicado Ituiño, estas figuras "encarnan todo lo malo que ha pasado durante el año" y son sometidas a un escarnio público antes de ser perdonadas para dar comienzo a la fiesta.

Me apetece muchísimo que me metan en una jaula y me tiren de todo"

Imanol Ituiño

Farolín

Imanol Ituiño y Mertxe Gil cuentan a COPE cómo se preparan para el Carnaval

Lejos de intimidarse, Ituiño espera con ganas el momento: "Me apetece muchísimo que me metan en una jaula y me tiren de todo". El mago ha defendido el carácter "grotesco" e "irreverente" del carnaval como un antídoto necesario en una sociedad "con la piel muy fina", una oportunidad para "dejarnos llevar un poquito del espíritu juguetón y burlesco".

Del escenario a la calle

Ambos artistas se sienten identificados con sus personajes. Mertxe Gil se reconoce como "muy Zarambolas", siempre dispuesta a disfrutar del momento. Por su parte, a Ituiño le hace "mucha gracia" el rasgo de Farolín, que presume de ser de Bilbao aunque no lo sea, encarnando el dicho de que "un bilbaíno nace donde le da la gana".

Aunque están acostumbrados al público por sus profesiones —él como mago y ella como actriz de teatro de calle—, coinciden en que esto "es un reto, es otra cosa". Se trata de encarnar el espíritu satírico de la fiesta, una experiencia que va más allá de un escenario convencional.

Mitología en blanco y rojo

La indumentaria ya está definida: Farolín irá de blanco y Zarambolas de rojo. Para este año, se les ha propuesto que los disfraces se inspiren en la mitología, un deber que afrontan con ilusión antes de su presentación oficial en el pasacalles del jueves 12 de febrero.

Ambos confían en que la tradición sigue conectando con las nuevas generaciones, especialmente con los más pequeños. "El disfraz es parte del juego", ha señalado Ituiño, recordando que para los niños cualquier día es bueno para disfrazarse y que esta práctica asegura la continuidad del espíritu del carnaval.

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