El Carnaval de Tolosa: un 'caos organizado' único en el mundo que arranca con el Jueves Gordo

La villa guipuzcoana se transforma durante seis días con tradiciones únicas como la chilaba, el poder del 'ayuntamiento bufo' o el entierro de Galtzaundi

Susana Marqués Iruarrizaga

Vitoria - Publicado el

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El txupinazo del Jueves Gordo ha dado comienzo al Carnaval de Tolosa, una fiesta que transforma la villa guipuzcoana durante seis días. Con la cesión simbólica del poder a una corporación carnavalesca, arranca un evento que se rige por sus propias normas no escritas. Patxi Amiano, quien fue alcalde"bufo" del carnaval tolosarra durante casi 30 años, ha desgranado en COPE Euskadi las claves de una celebración sin igual.

Tradiciones que marcan la diferencia

Una de las primeras peculiaridades es la vestimenta. Hasta el domingo, los tolosarras no se disfrazan, sino que visten la chilaba, un "uniforme" que "se ha recuperado mucho y que los jóvenes vuelven a utilizar", explica Amiano. Esta costumbre distingue los primeros días de la fiesta, marcados por una estética común.

El inicio oficial de la fiesta es una parodia organizada por la sociedad Kabi Alai desde 1984, que mezcla el txupinazo de San Fermín con procesiones locales. Este año, la txaranga Pintxana ha sido la encargada de lanzar el cohete como reconocimiento a su trayectoria. Amiano destaca que la cantera está asegurada, con gente joven y mujeres asumiendo roles protagonistas en la organización.

Un caos organizado

Preguntado por cómo describiría la fiesta a un forastero, Patxi Amiano la define como algo totalmente distinto a cualquier otra celebración. "Es una cosa que no va a ver en otro sitio, un poco caos pero organizado", afirma, invitando a vivirla sin ideas preconcebidas. Para él, el secreto está en que "la gente participa al 100 por 100" y que, en definitiva, "es la gente lo que hace el carnaval".

Es una cosa que no va a ver en otro sitio. Es un carnaval único en el mundo"

Patxi Amiano

Personajes y ritos propios

El carnaval tolosarra también tiene sus propios personajes icónicos. El martes de carnaval no se entierra a la sardina, sino a Galtzaundi, una figura histórica popular de pantalones anchos. Otro personaje que recorre las calles el Jueves Gordo es Ostegun Gizen, que pasea con una figura de un cerdo a hombros al son de las charangas.

La música es inseparable al Carnaval tolosarra

La música es otro pilar fundamental de la fiesta. "Unos carnavales sin txarangas serían impensables", sentencia Amiano, considerándolas un elemento "fundamental" que da vida a la celebración. Junto a la música, actos como la Diana han resurgido con fuerza, congregando a numerosos vecinos del pueblo.