Expertos explican por qué es bueno introducir a los niños en los hábitos de los adultos: "Un niño quiere ser mayor, y si quiere ser mayor, ayúdale a ser mayor"

Fomentar la autonomía y la responsabilidad desde pequeños es un proceso educativo clave para su desarrollo, pero debe hacerse con confianza y sentido común

Luis Echenique

Pamplona - Publicado el

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La idea de que un niño es un futuro adulto ha sido defendida por el pediatra Raimon Pelac, quien sostiene que introducir a los más pequeños en los hábitos de los mayores es fundamental. Según el experto, cuantos mejores hábitos cojan de niños, mejor los desarrollarán después en la vida adulta. Este aprendizaje temprano les permite procesar el mundo de los mayores de una forma más natural y efectiva.

Permitir que los niños vean de cerca las costumbres o hábitos del trabajo de los adultos es una buena idea. Los pequeños tienen una gran creatividad e imaginación, y aunque protestan por cosas banales, procesan de maravilla los asuntos importantes. Esta exposición temprana les ayuda a comprender mejor el entorno que les rodeará en el futuro.

La importancia de la autonomía

Fomentar la autonomía es clave en el desarrollo infantil, ya que a los niños "les gusta". Un ejemplo práctico es dejar que un lactante coma solo, aunque se manche, o enviar a un niño a hacer una compra cercana. En este último caso, si el niño es pequeño, el adulto puede esperarle fuera para darle seguridad, pero permitiéndole actuar con independencia.

Un niño quiere ser mayor, y si quiere ser mayor, ayúdale a ser mayor"

Raimon Pelac

No existe una edad exacta para empezar a fomentar responsabilidades; depende de la confianza y de la educación que se le haya dado al niño. Como afirma el pediatra, "un niño quiere ser mayor, y si quiere ser mayor, ayúdale a ser mayor, enséñale y confía en él". Un ejemplo de esto es cuando empiezan a ir solos al colegio, un paso que a ellos les gusta porque les hace sentirse mayores e independientes.

Responsabilidad y límites

La autonomía debe ir de la mano de la responsabilidad. Enseñarles a administrar el dinero desde pequeños es un aspecto importante de esta educación. Aprender que "si tienes 5, como mucho, puedes gastar 5, no 6", es una lección valiosa sobre gestión económica.

Estamos en un momento que parece que decir que no es un problema"

Raimon Pelac

Al darles confianza para realizar tareas como la compra, también se les debe pedir responsabilidad, como traer el ticket y el cambio. Si el niño protesta o se compara con otros, es el momento de que el adulto actúe con firmeza. "Estamos en un momento que parece que decir que no es un problema", señala Pelac, subrayando la importancia de establecer límites claros para protegerlos.

Un proceso a largo plazo

Este camino hacia la madurez es un proceso educativo y de desarrollo, no un salto repentino. No se puede pretender que un adolescente cambie de un día para otro si no se ha trabajado previamente. Este proceso incluye la gestión de la frustración, el aburrimiento y el error, aspectos que forman parte de la vida.

Este aprendizaje gradual es fundamental, ya que la corteza prefrontal del cerebro, responsable de la toma de decisiones, no madura por completo hasta pasados los 20 años. Todo este tiempo es una oportunidad para enseñar, corregir errores y ayudar a conformar la personalidad del futuro adulto, preparándolo para los desafíos de la sociedad.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.