Las claves de dos expertos para guiar a los hijos en un mundo de prisas y pantallas: "Todos los padres quieren a los hijos, pero no todos saben quererlos"

Carlos Goñi y Pilar Guembe desgranan en su nuevo libro las herramientas para ejercer una paternidad consciente, sin culpas y con valores sólidos

Luis Echenique

Pamplona - Publicado el - Actualizado

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Los pedagogos y escritores Carlos Goñi y Pilar Guembe han presentado su nuevo libro, “Lo que se da no se quita”, una guía que busca acompañar a los padres en la compleja tarea de educar. En un mundo marcado por las prisas y las pantallas, la obra invita a detenerse y reflexionar. Como señala Guembe, el libro propone “pararnos a pensar en esta labor tan importante que es la de ser padres, darnos cuenta del privilegio y la responsabilidad que es”.

Carlos Goñi y Pilar Guembe, 'Lo que se da no se quita'.

La ‘exigencia amable’ y los límites

Con una trayectoria de 40 años en la educación, y como padres y abuelos, los autores vuelcan en el libro su experiencia para que los padres no se sientan desamparados. “Los padres a veces se se sienten solos y y este libro los puede acompañar en la tarea de educar”, afirma Goñi. Una de sus propuestas es la “exigencia amable”, que consiste en saber querer a los hijos, lo que a veces implica ser exigentes y marcar límites claros. Según el autor, estos límites son necesarios para que los niños puedan “ser más libres y puedan ejercer, tomar sus decisiones”.

Todos los padres quieren a los hijos, pero no todos saben quererlos"

Carlos Goñi 

Escritor

El valor de lo que se transmite

El título del libro resume su filosofía central. Pilar Guembe explica que en educación “continuamente estás dando”, ya sea a través de conversaciones, ejemplos o actitudes. Todo lo que se transmite, permanece. “Lo que damos a nuestros hijos queremos que sea como viene en la cubierta del libro, un muñeco que realmente tiene una base sólida”, detalla. El objetivo es construir esa base con valores y criterios para que los hijos, ante las dificultades de la vida, “continúen en pie”.

Uno de los grandes retos actuales que aborda el libro es el de las pantallas. Carlos Goñi advierte que ya se ha demostrado que “la comprensión en la pantalla es mucho menor que la comprensión en el papel” y que, además, “provocan una gran dispersión”. La capacidad de aprendizaje, apunta, depende más de la atención que de la inteligencia, y la tecnología no ayuda a mantenerla. Por ello, extienden la recomendación a los propios progenitores: “Invitamos a los padres a levantar la mirada de las pantallas y y mirar a sus hijos y y hablar con ellos”.

Coherencia, la clave para educar sin culpa

La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es otro de los pilares fundamentales. “Lo que no educa es la incoherencia, y los hijos lo ven, ellos escuchan con la vista”, sentencia Pilar Guembe. Un mensaje o una actitud incoherente puede destruir todo el trabajo previo, ya que, desde el punto de vista educativo, ninguna acción es neutra: “O educa o deseduca”.

Niños hacen de niños, lo que falta es que los padres hagamos de padres y madres"

Pilar Guembe

Pedagoga y profesora

Finalmente, para aquellos padres que sienten que han fallado, los autores envían un mensaje de calma y les animan a no sentirse culpables. “Un padre si no lo ha hecho mejor es porque no ha podido o no ha sabido”, razona Guembe. En lugar de la culpa, propone una pausa para la reflexión consciente que permita mejorar. Asimismo, recuerda que a los niños les corresponde actuar como tales, con sus rabietas o su falta de interés por estudiar. “Niños hacen de niños, lo que falta es que los padres hagamos de padres y madres”, concluye.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.