La bicicleta también tiene normas: las claves para una circulación segura y respetuosa en la ciudad
El experto en movilidad Xabier Aquerreta analiza los deberes de los ciclistas y los retos de la convivencia con coches y peatones en el entorno urbano
Pamplona - Publicado el
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La bicicleta se ha consolidado como un método de transporte rápido, saludable y no contaminante en las ciudades. Sin embargo, su uso no está exento de normas que garantizan la seguridad de todos. El experto en movilidad Xabier Aquerreta ha analizado en COPE las pautas que deben seguir los ciclistas para una correcta convivencia vial.
El factor humano, un elemento clave
Aquerreta subraya que, aunque la bicicleta es un vehículo de poca masa y velocidad, el factor humano es determinante. Un usuario que no respeta las normas puede convertir un "vehículo amable" en uno problemático. "Un desalentado, digamos, que cunde como 50.000", lamenta el experto, quien señala que, aunque la mayoría cumple, las infracciones de unos pocos generan una percepción negativa sobre todo el colectivo.
El experto insiste en que las bicicletas tienen normas y su espacio natural es la calzada o las vías ciclistas, no las aceras. Cada ciudad, como Pamplona con su ordenanza de movilidad, tiene su propia normativa. Por ello, Aquerreta invita a los usuarios a conocer y cumplir estas reglas, diseñadas para "garantizar una seguridad vial, un orden y un buen funcionamiento de las ciudades".
Accidente de bicicleta en zonas urbana
El dilema del ciclista: entre el coche y el peatón
El experto aborda el deficiente diseño histórico de las ciudades, pensadas para coches, lo que obliga al ciclista a un "ciclismo de supervivencia". Al circular por la calzada, el ciclista tiene "las de perder" frente a los coches, pero cuando pasa a un carril bici compartido o a una acera, "el que hace de abusón es el ciclista", al ser el más rápido y pesado frente al peatón.
Lo que no quiero que me hagan a mí en calzada no lo voy a hacer yo en un espacio más amable"
Por este motivo, es fundamental moderar la velocidad y aumentar la precaución. Al final, todo se resume en el sentido común, como señala Aquerreta: "Lo que no quiero que me hagan a mí en calzada no lo voy a hacer yo en un espacio más amable". Critica la incoherencia de quejarse del abuso de los coches para después actuar de la misma forma con los peatones.
El vehículo más rápido y eficiente para la ciudad
Una de las grandes ventajas de la bicicleta es la fiabilidad de los tiempos de desplazamiento. "Si algo no hay cuando te mueves en bici, son atascos", afirma Aquerreta. De hecho, está comprobado que es el transporte más rápido en ciudad para distancias de entre 5 y 8 kilómetros, una eficiencia impulsada además por la electrificación, que facilita subir cuestas o evita el sudor.
Aquerreta también destaca que existe un gran desconocimiento sobre la variedad de bicicletas disponibles, más allá del modelo convencional. En ciudades como Copenhague o Ámsterdam es común ver modelos con cajones para llevar niños o carga, triciclos y otros vehículos a pedales. "Si es factible en un Copenhague, con un clima que no es precisamente el más benévolo, creo que la excusa de que la bici no me encaja no está muy bien formulada", reflexiona.
En definitiva, el experto concluye que la bicicleta tiene todavía mucho margen de expansión en la ciudad. Este crecimiento, no obstante, debe ir acompañado de una mejora de las infraestructuras por parte de las autoridades y de un esfuerzo de adaptación y convivencia por parte de todos los usuarios.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.