La odisea de un vecino de Mahón que sufre desde hace cinco años los ladridos de unos perros
José Antonio Muñoz denuncia la inacción del Ayuntamiento pese a una sentencia a su favor y más de 200 intervenciones policiales para atajar el problema
Menorca - Publicado el
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Imaginen llegar a casa para descansar y encontrarse siempre con la misma situación. Así es la vida desde hace cinco años para José Antonio Muñoz, un vecino de Mahón que ha decidido hacer pública su desesperación. Asegura sufrir molestias constantes provocadas por los ladridos de los perros de un vecino, una situación que persiste pese a numerosas intervenciones policiales y acciones judiciales que, de momento, no han servido para nada.
Un calvario diario
El problema, según relata Muñoz, son los ladridos incesantes de dos perros de raza grande, concretamente pastores alemanes, que viven en la planta de abajo. "El problema es que los que sufrimos los ladridos somos, en concreto, mi señora y yo", explica, ya que los ruidos se producen cuando el dueño no está en casa. Para José Antonio, que trabaja de noche, la situación es especialmente grave. "Me acuesto a las seis y media, siete menos cuarto de la mañana, y es acostarme y sobre esa hora más o menos empiezan a ladrar los perros", detalla.
Hay muchas mañanas que son las diez y media, las once, y siguen ladrando"
Vecino afectado
Lejos de ser un episodio puntual, los ladridos se prolongan durante horas. "No ladran dos o tres minutos. Hay muchas mañanas que son las diez y media, las once, y siguen ladrando", lamenta el afectado. Esta exposición continua al ruido ha convertido su día a día en una experiencia agobiante y estresante, afectando gravemente a su salud y obligándole a buscar ayuda profesional y a tomar medicación para poder dormir.
Una batalla administrativa sin respuesta
A lo largo de estos cinco años, José Antonio no ha parado de buscar soluciones. Ha realizado más de 200 llamadas e intervenciones con la Policía Local de Mahón, cuya actuación califica de "diligente". Sin embargo, el problema se atasca en el consistorio. "Ellos lo tramitan al departamento jurídico del Ayuntamiento de Mahón, que en este caso es donde se para el asunto", denuncia. A pesar de haber enviado cuatro escritos y de tener una sentencia ganada en el juzgado de instrucción, la situación no cambia.
Muñoz apunta directamente al alcalde de Mahón, a quien acusa de no hacer cumplir las ordenanzas municipales. Según su testimonio, la normativa ya contemplaría el decomiso de los animales, una medida que no se ha aplicado. "Son ellos los mismos políticos los que tienen que dar ejemplo y cumplir la normativa", asevera.
La doble víctima: vecinos y animales
Recientemente, los ladridos han disminuido, pero José Antonio sospecha de una solución preocupante. Cree que a los perros "les ponen un collar antiladrido o les dan pastillas", lo que podría constituir un caso de maltrato animal. Considera que mantener a unos animales que ladran durante ocho o diez horas diarias es una forma de abuso. "Unos perros que están ladrando ocho o diez horas diarias, yo creo que eso me parece a mí que es...", reflexiona.
Yo no tendría animales en estas condiciones, evidentemente, porque están totalmente machacados psicológicamente"
Vecino afectado
Finalmente, José Antonio Muñoz hace un llamamiento a la empatía por el descanso de los vecinos y también por la situación de los propios animales. "Yo no tendría animales en estas condiciones, evidentemente, porque están totalmente machacados psicológicamente", afirma. Su petición de ayuda busca una solución tanto para las personas afectadas como para los perros, que también tienen "todo el derecho a estar tranquilos".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.