Cancelan 26.752 euros de deuda a un matrimonio de Ciutadella gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad

La pareja, con tres hijos, acumuló préstamos para gastos familiares y sufrió una acusada inestabilidad laboral

COPE

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Ignasi Catchot

Menorca - Publicado el

2 min lectura

Un matrimonio residente en Ciutadella, con tres hijos menores, ha conseguido que un juez le conceda la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI), lo que supone la cancelación total de una deuda de 26.752 euros. La resolución judicial les permite empezar de nuevo tras años en los que los ingresos apenas alcanzaban para cubrir los gastos más básicos, con la presión constante de los pagos pendientes y el temor a no poder afrontar el día a día.

Deuda originada por la reagrupación familiar y los estudios

La situación de insolvencia comenzó cuando la pareja solicitó financiación para costear la reagrupación familiar y los traslados desde Ecuador hasta Menorca. El objetivo era reunir a toda la familia, pero el gasto inicial fue elevado. A esta primera deuda se añadió otro préstamo para pagar estudios, un esfuerzo por mejorar sus oportunidades laborales que terminó aumentando la carga financiera.

Durante los años siguientes, ambos sufrieron una fuerte inestabilidad laboral, encadenando empleos temporales y a tiempo parcial. Esta situación les obligó a pedir nuevos créditos para afrontar facturas, alimentación y otros gastos básicos, lo que generó un efecto bola de nieve que terminó en una clara situación de sobreendeudamiento.

Este caso no es aislado en Menorca. El mercado laboral insular está muy condicionado por la estacionalidad turística, con contratos cortos y meses de menor actividad que dificultan mantener ingresos estables. En este contexto, familias con gastos fijos y pocos ahorros son especialmente vulnerables a caer en un endeudamiento progresivo.

Una herramienta legal para empezar de cero

La Ley de la Segunda Oportunidad, vigente en España desde 2015, ofrece a particulares y autónomos la posibilidad de cancelar total o parcialmente sus deudas cuando no pueden afrontarlas. Para acceder, es necesario tener al menos dos acreedoresno haber sido condenado por delitos económicos en los últimos diez años, haber actuado de buena fe y no rechazar ofertas de empleo adecuadas en los últimos cuatro años. Además, se exige intentar un acuerdo extrajudicial con los acreedores antes de llegar a los tribunales.

El procedimiento se desarrolla en dos fases: la negociación extrajudicial de pagos y, si no hay acuerdo, el concurso consecutivo en el que el juez puede dictar la exoneración. Aunque puede prolongarse varios meses, el resultado ofrece a los beneficiarios la posibilidad de rehacer su vida económica sin cargas insalvables.

Los efectos de este mecanismo son tanto financieros como personales. Quienes logran la cancelación dejan de recibir llamadas y cartas de cobro, recuperan su tranquilidad emocional y pueden volver a planificar a largo plazo. La ley está pensada para casos de deudas derivadas de préstamos personales, hipotecas, tarjetas de crédito o avales, así como impagos de autónomos.

En los últimos años, miles de familias en España han utilizado esta herramienta para salir de la espiral de deudas. Aunque todavía es una normativa poco conocida, cada vez más personas descubren que existe una salida legal y efectiva para romper con la presión financiera y recuperar la dignidad económica.