El obispo de Mallorca da la bienvenida al Adviento llamando a convertir "las espadas en arados" en un mundo convulso

Sebastià Taltavull inaugura el Adviento con un mensaje de esperanza y una llamada a la "transformación social" frente a las crecientes desigualdades

Cristina Requena

Mallorca - Publicado el

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Con motivo del inicio del Adviento, el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, ha lanzado un mensaje de esperanza y un firme alegato por la paz en su mensaje dominical. Bajo el título '¡No se adiestrarán más para la guerra, ninguna guerra!', Taltavull ha subrayado que este nuevo año litúrgico es una oportunidad para preparar la Navidad y acoger la venida de Jesús en un mundo convulso y lleno de incertidumbres.

Un tiempo de esperanza activa

El obispo ha descrito el Adviento como un itinerario gozoso que debe ser un tiempo de vigilancia, atención, escucha y esperanza. Sin embargo, ha recalcado que esta espera debe convertirse en una esperanza activa, que se traduzca en un esfuerzo de conversión personal y de transformación social según el Evangelio. Taltavull ha destacado la urgencia de 'emprender algo nuevo, completamente nuevo' para afrontar las crecientes diferencias sociales.

En su escrito, el prelado ha lamentado que la división entre ricos y pobres 'es más escandalosa, porque los ricos se hacen más ricos y los pobres arrastran más pobreza'. Ha recordado que el amor de Dios es la razón de la venida de su hijo, citando el evangelio de San Juan: "Dios amó tanto al mundo que le ha dado a su hijo único para que no se pierda ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna".

No se adiestrarán más para la guerra"

Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

De las espadas a los arados

Inspirado en el profeta Isaías, el obispo ha propuesto un camino hacia la paz basado en la justicia. "De las espadas forjarán arados, de las lanzas podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra", ha citado. Según Taltavull, si este proyecto se basara en el respeto a la dignidad humana y sus derechos fundamentales, 'indudablemente, el resultado sería la paz'.

Monseñor Sebastià Taltavull ha ofrecido una razón para la esperanza, afirmando que la paz tiene nombre propio: "Cristo, Jesucristo es nuestra paz", ha expresado citando la carta a los Efesios. El obispo ha concluido invitando a que este sea 'el atractivo y nuestro referente creíble' durante el camino del tiempo de Adviento.