¿Cómo han vivido el confinamiento en el convento de las Salesas en Vigo?
Este domingo, 7 de junio, Fiesta de la Santísima Trinidad, la Iglesia española celebra la Jornada 'Pro Orantibus', una día para "rezar por los que rezan",
Convento
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Este domingo, 7 de junio, Fiesta de la Santísima Trinidad, la Iglesia española celebra la Jornada 'Pro Orantibus', una día para "rezar por los que rezan", tal y como indican desde la Diócesis de Tui - Vigo. Se trata de una jornada para tener especialmente presentes a quienes dedican su vida a orar "por todos nosotros". Hablamos de las personas consagradas en los monasterios a la vida contemplativa.
La Diócesis de Tui-Vigo cuenta con 6 monasterios de vida contemplativa femenina: Benedictinas de Trasmañó, Carmelitas de Sabarís, Carmelitas de O Rosal, Clarisas de Tui, Dominicas de Baiona y Salesas de Vigo.
"Gracias a Dios, las cuarenta contemplativas de esta Diócesis han vivido estos meses sin sobresaltos de coronavirus y nuestro obligado confinamiento para ellas no ha supuesto otra cosa que el seguir viviendo voluntariamente la vida ordinaria propia de su vocación. Vaya nuestro afecto y oración de estos días por ellas, como ellas lo hacen permanentemente por nosotros", señalan desde la Diócesis.
Con este motivo, en Cope Vigo quisimos viajar hasta As Coutadas para saber de cerca cómo han vivido las monjas de las Salesas el confinamiento. Nos atendió su madre superiora, Bernabet, quien aseguró en nuestros micrófonos que "ha sido muy llevadero, tanto que a penas nos hemos dado cuenta".
El convento de las Salesas en Vigo tiene ahora mismo cino hermanas que viven en su interior, son monjas de clausura, que cada día siguen una estricto horario entre rezos y trabajos en el huerto. Son ya mayores, de hecho una de ellas se encuentra en silla de ruedas y otra tiene que utilizar 'el tacatá', pero con "la cabeza perfecta" como nos contaba la hermana Bernabet.
Pese a su avanzada edad se levantan muy temprano, sobre las cinco y media de la mañana, todos los días. Y tras los rezos y el desayuno trabajan en su huerto, aunque reconocen que ahora ya necesitan la ayuda de otras personas para cuidarlo. Después de comer tiene un pequeño recreo de tres cuartos de hora y regresan al rezo. Cenan muy temprano "como las personas de nuestrad edad". "Una cena ligera sobre las 8 menos cuarto de la tarde" para después tener un tiempo para ellas y ya retirarse a dormir.
"Durante el confinamiento hemos estado muy tranquilas, la verdad. Rezando mucho ante la situación que está viviendo y preocupadas por lo que ocurría", señala la madre superiora que nos ha reconocido que se informan de todo lo que está pasando a través del teléfono "con lo que nos van contando nuestras familias y allegados". "Hemos rezado mucho, seguimos rezando", apunta la hermana Bernabet.
Escucha aquí la entrevista completa.