Un viaje a las escuelas olvidadas de Galicia: emoción y memoria en “O derradeiro trazo de xiz”
El fotógrafo Miguel Muñiz recupera en una exposición la historia y los testimonios de los alumnos de las escuelas abandonadas en el rural gallego
Lugo - Publicado el
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Las antiguas escuelas rurales de Galicia, hoy en muchos casos reducidas a ruinas, vuelven a la vida en el Pazo de San Marcos de Lugo. La exposición “O derradeiro trazo de xiz”, del fotógrafo Miguel Muñiz, propone un viaje a la memoria educativa del rural a través de imágenes y testimonios que recuperan la huella que dejaron estas aulas en generaciones enteras. La muestra podrá visitarse hasta el próximo 13 de mayo.
Una memoria visual y sonora
El proyecto nació de la inquietud de Muñiz por conectar los espacios abandonados con las personas que los habitaron. Su método de trabajo ha consistido en localizar estas escuelas y a sus antiguos alumnos y maestros para fotografiarlos allí, creando lo que él denomina “una memoria visual”. Este enfoque, centrado en la memoria, ha sido una constante en la trayectoria del autor.
O derradeiro trazo de xiz
La exposición va más allá de la imagen fija e incorpora una experiencia inmersiva. Mediante códigos QR, los visitantes pueden escuchar los testimonios de sus protagonistas. Esta parte sonora no estaba en el plan original, pero surgió tras el primer encuentro con una antigua alumna, cuya emoción al entrar en su vieja escuela después de 60 años llevó a Muñiz a empezar a grabar sus voces.
Relatos de esfuerzo y nostalgia
Uno de esos relatos es el de Aurora, que conmovió al autor. Contó que, de niña, iba a clase en invierno por caminos nevados, llevando en una mano los libros y en la otra un brasero improvisado en una lata de bonito que era su única calefacción. Para Muñiz, historias como esta reflejan valores como “el sacrificio, el esfuerzo y el respeto a los profesores” que, considera, deberían tenerse más presentes.
Las paredes y pizarras de estas escuelas guardan también sus propias historias, como un mensaje de amor de hace 45 años descubierto por casualidad durante el montaje. El autor ha logrado recuperar anécdotas como la de una alumna que se encontró con un lobo de camino al colegio, demostrando que, pese al abandono, "la memoria de las escuelas sigue viva".
La memoria de las escuelas sigue viva""
Fotoperiodista
El valor de lo perdido
La muestra tiene también un punto de denuncia sobre el abandono del patrimonio educativo rural. Muñiz lamenta que, aunque algunas escuelas se han reconvertido en centros sociales, la mayoría está en un “estado de abandono absoluto”, siendo incluso peligroso acceder a ellas. Con su desaparición, asegura, se ha perdido “el vínculo de la educación con el medio rural en sí”.
O derradeiro trazo de xiz
El proyecto también saca a la luz realidades sociales de la época, como la que desvela el testimonio de Trini. Al ser preguntada sobre la lengua en el aula, explicó que hablar castellano “era obligatorio, porque les educaban para la emigración”. Estas historias ofrecen un retrato fidedigno de una vida pasada y del fenómeno de la despoblación del rural gallego.
Además de las fotografías y los audios, la exposición incluye una recreación de un aula de la época, con mobiliario y material de aprendizaje que ayudan a conectar con la historia. Aunque Lugo ha sido la primera parada, su autor espera que la muestra sea itinerante para que estos relatos puedan recorrer todos los rincones de Galicia.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.