Patricia Serantes, de Floristería La Ilusión: “Me siento muy orgullosa de formar parte de la Semana Santa ferrolana”
La conocida florista mantiene el presupuesto pese a la subida de las flores para ayudar a la reactivación tras el pasado año “desastroso” en el que las procesiones no salieron a la calle
Patricia Serantes este lunes en el corralón de la Iglesia de Dolores
Ferrol - Publicado el
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Con la “esperanza” como bandera y los motores ya en marcha. Así afronta Patricia Serantes, propietaria de la Floristería La Ilusión, situada en la calle María de Ferrol, la recta final hacia una Semana Santa que espera sea la del reencuentro con las calles.
Tras un “desastre” el pasado año, cuando las procesiones no pudieron salir, Serantes ha decidido poner su granito de arena para que la ciudad recupere la normalidad. “Nosotros hemos mantenido el presupuesto del año pasado. Después del desastre de Semana Santa el pasado año, que no salió nada a la calle, bueno, pues por lo menos que todos pongamos un poquito de nuestra parte, un cachito cada uno para que las cosas funcionen. Nuestra parte fue en este caso pues no subir el presupuesto”, explica, a pesar de reconocer que las flores se han encarecido.
En cuanto a los colores que vestirán los tronos este año, la florista adelanta que no habrá grandes novedades. “Más o menos similar, ya sabes que los tronos más o menos siempre salen en los mismos tonos por cosas de temas religiosos, entonces bueno, en principio van más o menos igual, igual no en decoración pero sí igual de tonos de color”, detalla.
Preguntada por el espectáculo visual que ofrecen los arreglos florales en las procesiones, Serantes no oculta su emoción y reivindica su oficio con una mirada puesta en el momento cumbre de cada estación de penitencia. “Me siento muy orgullosa de formar parte de la Semana Santa ferrolana, a mí me encanta hacer lo que hago, es verdad que yo vivo mi trabajo como pasión, nunca mejor dicho, en todos los días, pero en Semana Santa es especial siempre y cuando el trabajo salga”, afirma.
Para Patricia, la verdadera magia no está en las flores quietas en el taller, sino en su movimiento bajo los pasos. “Porque a mí lo que me gusta ver de las flores no es verlas aquí estáticas y quietas, sino es verlas cuando ellos bailan los tronos y las flores se mueven al ritmo del trono; para mí eso es el momento más bonito”, concluye ilusionada, nunca mejor dicho.