Unai Garma, de la adicción al juego a ayudar a otros: "Lo peligroso es ganar"

Con solo 29 años, el vasco comparte su testimonio para concienciar a jóvenes sobre los riesgos de las apuestas, que a él le atraparon con 15 años. Mañana será una de las voces de 'Lo que de verdad importa' en Palexco

Redacción COPE Coruña

Coruña - Publicado el - Actualizado

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Un 8% de los jóvenes españoles de entre 14 y 18 años presenta adicción a los juegos de azar, una cifra preocupante que subraya la importancia de testimonios como el de Unai Garma. Con 29 años, y tras más de ocho rehabilitado, participará este viernes en el congreso 'Lo que de verdad importa' en Palexco, de A Coruña, junto al exboxeador Jero García y a Alexia Vieira, de la Fundación Khanimambo, para compartir su historia con más de 1.400 jóvenes.

El inicio de la adicción: "Cruzas límites que nunca pensabas"

La historia de Unai con el juego comenzó de forma temprana. "Mi primer contacto fue en casa, con la quiniela y la primitiva, con 11 o 12 años", relata. A los 15 empezó con las apuestas deportivas, aunque la adicción no se desarrolló plenamente hasta los 18. Lo que empieza "por jugar un euro los fines de semana para disfrutar el partido con los amigos o darle más emoción", poco a poco se convierte en una necesidad diaria que "se va comiendo tu vida".

Esta espiral le llevó a situaciones límite. "Empiezas a pedir dinero a amigos, empiezas a quitar dinero en casa, empiezas a cruzar ciertos límites que al principio nunca pensabas que ibas a pasar. Todo esto hace que también te vuelvas un poco solitario. Te vas quedando en esa soledad de la adicción y tú", confiesa. Todo ello le condujo a un aislamiento progresivo por la vergüenza de las deudas, aferrado a un pensamiento recurrente y tramposo: la idea de que tenía que recuperar el dinero perdido.

Te piensas que tocas fondo, pero realmente en una adicción como esta nunca hay fondo"

Unai Garma

Cofundador de A 90 Grados

Garma advierte sobre la peligrosa ilusión de que el juego puede ser una fuente de ingresos, una creencia que se ve reforzada por las ganancias ocasionales. "Todos los ludópatas en algún momento hemos ganado dinero con esto, que eso es lo peligroso, lo peligroso es ganar. Cuando ganas, de tu cabeza nunca se va a ir eso", explica. Esa memoria es la que alimenta la esperanza de volver a ganar durante las malas rachas.

Presentación de 'LQDVI', en la Fundación María José Jove

El apoyo familiar y la terapia, claves para salir

Fueron sus familiares quienes se dieron cuenta del problema. La primera vez, su padre descubrió que faltaba dinero, pero Unai prometió dejarlo y no lo cumplió. La recaída destapó la verdadera dimensión de la adicción, involucrando también a su madre, y le llevó a buscar ayuda profesional, aunque al principio sin estar convencido. "Tenía 19 años y tampoco creía que tenía un problema muy grande, iba al psicólogo para que mis padres estén contentos", admite.

El verdadero "cambio de chip" llegó tras una nueva recaída, cuando finalmente les contó toda la verdad sobre las deudas. Fue entonces cuando acudió a una asociación de terapia grupal en Barakaldo y se tomó en serio su recuperación. "Ahí es cuando me doy cuenta de que esto es un problema más grave de lo que yo me pensaba", recuerda sobre el momento en que decidió cambiar para no tener una "vida destrozada".

Si no pones solución a esto, todo lo demás, poco a poco, lo vas tirando a la mierda"

Unai Garma

Cofundador de A 90 Grados

El proceso de rehabilitación fue duro, con impulsos constantes y un estricto control económico para justificar cada gasto. Sin embargo, el apoyo de su entorno fue fundamental. "Tuve la suerte que en mi entorno me apoyaron en todo momento", agradece. Garma subraya la importancia de priorizar la recuperación por encima de todo lo demás para poder reconstruir una vida.

De la experiencia a la acción: los 'escape rooms' como herramienta

Hoy, Unai Garma ha transformado su experiencia en una misión. Es cofundador de A90grados, un proyecto que busca concienciar a los jóvenes sobre los riesgos del juego y el bienestar digital a través de formatos innovadores. "Se nos ocurrió la metodología de los 'escape rooms' y juegos gamificados para llegar de una manera participativa a los jóvenes", detalla.

Su mensaje final para quien esté pasando por una situación similar es claro: pedir ayuda. "Es la mejor decisión que van a poder tomar. Se puede salir, y cuanto antes des ese paso, mucho más fácil va a ser", concluye, animando a los jóvenes a confiar en sus seres queridos y en los profesionales para iniciar el camino hacia la recuperación.

Imagen de la presentación de Lo que de verdad importa, en la Fundación María José Jove

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