APAMNEX denuncia: "El Gobierno encierra a los perros anti-veneno y deja al campo sin vigilancia"

Los envenenamientos vuelven a repuntar en Extremadura

Miriam Bañón

Mérida - Publicado el

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Extremadura, joya natural de España, se enfrenta a una crisis ambiental silenciosa pero letal: los cebos envenenados en el medio rural están matando a cientos de animales silvestres cada año. Y ahora, la única unidad canina especializada en detectar veneno ha sido desmantelada por el nuevo Gobierno autonómico.

Desde la Asociación Profesional de Agentes del Medio Natural de Extremadura (APAMNEX) y varias organizaciones conservacionistas lanzan un grito de socorro: los tres perros especializados, de raza pastor belga malinois, están encerrados sin guía ni entrenamiento, mientras el veneno sigue matando fauna protegida y amenazada.

“De 1992 a 2017 se registraron más de 21.000 animales muertos por veneno. Pero esa es solo la punta del iceberg”, denuncia Juan Pablo Prieto, miembro de la Junta Directiva de APAMNEX.

La Unidad Cinológica era clave en la investigación, prevención y disuasión del uso ilegal de veneno en el campo. “Cuando vamos con los perros a una finca, la gente nos ve y se lo piensa dos veces. Además, si detectan algo, las pruebas que recogen los perros son irrefutables”, explica Prieto.

A pesar de que la ley ampara la creación de patrullas especializadas, y de que la Estrategia Extremeña contra el Veneno prevé unidades en todas las comarcas, la administración ha hecho oídos sordos. Las asociaciones reclaman su recuperación urgente: “No solo se trata de proteger aves en peligro, sino también a perros domésticos y a toda la cadena trófica”.

El mensaje está claro: sin patrullas ni perros adiestrados, Extremadura pierde una herramienta clave contra uno de los crímenes ambientales más invisibles y letales del campo español.